Final del viaje en ocho etapas por la costa gallega, disfrutando de un paisaje único, de bellas playas, extensas rías, acantilados batidos por la furia del Océano Atlántico que surgen en muchos tramos del camino, peculiares formaciones geológicas de granito esculpidas por el agua y el viento que azotan esta costa, y legendarios faros que guían a los barcos en sus rutas marítimas y dan nombre a este emblemático camino.
El Rincón del Trotamundos. José Luis Pina.
En esta última etapa, nos comunican que es poco mas o menos que la anterior, con bastante carretera, por lo que decidimos visitar el Parque Natural Monte Pindo, conocido como el Olimpo Celta. La noche anterior, víspera de San Juan y después de cenar, nos dirigimos hacia la población de Ézaro ya que nos dicen que iluminan todos los sábados de 11 a 12 de la noche, la cascada del Xallas.

Llegamos justo para sacar dos o tres fotos y grabar algún vídeo. Es la cascada del Xallas o Ëzaro, en donde podemos ver el colorido y las mezclas de música celta. Verdaderamente bonito.

Al día siguiente, subimos hasta la aldea de Fieiro, en donde cogemos un sendero que nos sube al Monte Pindo, conocido como A Moa y de 635 metros de altura.

El sendero discurre a través del poco bosque existente después del incendio acaecido hace 4 o 5 años, y en el que ha dejado los pocos pinos que quedan completamente calcinados. Poco a poco salimos del «bosque», y empezamos a encontrar grandes moles de piedra, que el camino recorre de collado en collado hasta llegar a la cumbre.

Desde lo alto, uno se puede imaginar la panorámica, con la costa a nuestros pies y a 635 mts de altura, con la gran playa de Carnota y la de Pindo, en la que nos bañaremos antes de tomarnos el almuerzo y reponer fuerza.

Ya por la tarde, nos
dirigimos hasta el Cabo de Finisterre, en donde damos por concluida nuestra
particular ruta, que aunque algo distinta a la de la Asociación, también tiene
su encanto, ya que según está el camino, es una pena que no podamos
completarla.

Es una ruta preciosa, de las más bonitas e interesantes que he conocido, pero creo que si existe una Asociación que decide venderla, lo mas normal es que tenga su mantenimiento, y eso, de momento, nosotros no lo hemos conocido. Habrá que intentarlo cuando esté en mejores condiciones, pues merece y mucho la pena.

SANTIAGO DE COMPOSTELA
El día de regreso, y por la mañana, hicimos una visita al Santo y paseamos un poco por sus callejuelas, y aprovechar para hacer algunas compras de recuerdos y productos típicos de Galicia, pues Santiago, además de la capital, es un importante centro comercial de la comunidad, productos que se exhiben en los escaparates de las tiendas típicas de la ciudad, fundamentalmente en las calles y plazas más comerciales.

El broche final de este gran recorrido por la costa de la muerte durante 8 días disfrutando de los fantásticos paisajes que nos ofrece esta parte de la costa gallega, como no podía ser por menos, en la ciudad de Santiago de Compostela, donde disfrutamos de sus histórico legado monumental, de sus plazas y calles, de sus bellos monumentos en los que la piedra labrada por legiones de canteros lo invaden todo…..












