El Hilo gris

 

El Trotamundo. 1/12/2011


Un libro cuando menos sorprendente, especialmente para aquellos que somos aficionados a la montaña y nos gusta saltar de roca en roca, subirnos a lo alto de ellas para contemplar el paisaje, hacer fotografías, escalar y entablar animadas charlas entre los compañeros de aventura. Acariciar el tactos rugoso de su erosionada superficie y sentir el agradable calor que desprende la roca calentada por el sol. Rocas que yacen cubiertas, la mayor parte de las veces, por líquenes, caracoles, musgos y antiguos sedimentos en los que se puede leer la historia de la tierra y maravillarnos con las formas de vida que nos precedieron.

Unas rocas en la que los hielos han escavado pequeñas cavidades, configurando pétreas esculturas modeladas por el viento y el agua, y que como espectros, colonizan el paisaje de todos los continentes. Su morfología es una parte de nuestra identidad y por eso cuando acariciamos una roca, la escalamos o la abrazamos, sentimos una extraña sensación en nuestro cuerpo, algo así como si nos estuviese trasmitiendo su energía, o comunicándonos las vibraciones que emite la tierra desde sus profundidades, parecido a lo que sentimos cuando abrazamos un árbol.

El hilo gris, es como una especie de recopilación de acuarelas, aunque estas no fueron pintadas ni concebidas por la mano del hombre, sino por el tiempo y los elementos, que la autora de estas fotografías supo encuadrar con su cámara, ofreciendo al ojo humano una  forma diferente de observar las rocas y el mundo que nos rodea, para mostrarnos la sensualidad y la belleza que puede haber en cada una de las rocas que encontramos por el camino, ó en la montaña.

El hilo gris, es un libro de Eider Elizegi, que reinterpreta la roca con su cámara y sus textos. Una mirada distinta, particular y sincera de la pasión que compartimos por la escalada. Una invitación para mirar la roca con los ojos del corazón. ¿Te atreves? Escalar es inventarse escaleras y regalarse un paseo ascendente por un museo vertical de frescos pintados sobre roca. Es hilvanar un bordado en la piedra, impartir y al mismo tiempo recibir una clase magistral de Física, componer una canción filamentosa con muchos silencios intercalados. Escalar es entablar un triálogo entre tú, tu compañero de cordada y la roca. Escalar es todo lo que tú quieras que sea escalar. Escalar es escalar, y nada más que escalar. Escalar es dejarse llevar por el hilo gris… ¿vienes?

Aventura y Ocio en la Naturaleza

http://www.elrincondeltrotamundos.com

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