Las Mejores Inmersiones del Mundo

Jack Jackson, editorial Blume

Para estos días de extremo calor en la península Ibérica, que mejor que practicar inmersiones en algún remanso de paz en las aguas de nuestros mares, lejos de las urbanizaciones y puertos deportivos que estrangulan y deterioran nuestras costas. Es una forma más de hacer deporte, mantenerse en forma y combatir los sofocantes calores del verano.

Un interesante libro para los amantes de este deporte y para aquellos que estén interesados en su aprendizaje. También para quienes gustan de las fotografías y de la fauna marina, pues el libro recoge un montón de buenas fotos de las profundidades de los mares y de los seres vivos que habitan bajo el agua.

75 lugares más interesantes y desafiantes del mundo para bucear. Las mejores inmersiones del mundo describe de forma amena todos los aspectos del submarinismo: La subida de adrenalina que se experimenta al contemplar grandes tiburones blancos durante la actividad febril que muestran al comer; la fascinación de explorar las misteriosas siluetas de un pecio cubierto de coral, etc.

El libro esta dirigido fundamentalmente a buceadores, fotógrafos y a todos aquellos que se sientan fascinados por las maravillas ocultas del mar, este libro, recorre el planeta centrándose en 75 puntos de inmersión de primera clase, y en aguas tan diversas como el helado Atlántico Norte o los mares tropicales del Pacífico. Los lugares citados abarcan desde arrecifes solitarios, a los que sólo se accede desde embarcaciones preparadas para vivir a bordo, hasta puntos muy frecuentados, en los que la actividad submarinista tiene su base en complejos turísticos populares.

Las columnas de información individual describen las principales características de cada lugar, la calidad y el carácter único de la vida marina y los puntos de interés en tierra, además de tratar aspectos prácticos como la visibilidad y la accesibilidad. Incluye imágenes de fotógrafos de prestigio internacional, como Kelvin Aitkin, Franco Banfi, Kevin Deacon, Danja Köhler y Carl Roessler.

 

 

 

 

 

 

 

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