Manuel Santervás Martín
Ya hemos vuelto de nuestro viaje relámpago a los Alpes, sanos y salvos y habiendo disfrutado de la experiencia de modo intenso, no creo que se pueda hacer mucho más en ocho días y el ambiente entre nosotros fue estupendo. Tanto la ida como la vuelta en coche se hacen algo pesadas porque son trece horas de conducción y aunque te vayas turnando, charlando y oyendo música uno acaba cansado y no ve la hora de llegar.


















