Fuerteventura, mar y montaña para disfrutar

Fuertes vientos con calor seco barriendo las montañas, una fresca brisa que corre por la costa, un paisaje volcánico y unas gentes, los majoreros, de trato fácil y acogedores con los visitantes. Todo esto y mucho más nos va a ofrecer Fuerteventura.

 

La Oliva-Fuerteventura

El Rincón del Trotamundos. Javier Elcuaz del Arco

La isla se puede recorrer de norte a sur caminando por el señalizado GR-131, empezando en el islote de Lobos y acabando en la punta de Jandía. Nosotros compartiremos algunos tramos de este itinerario en nuestras rutas.

Vegas del Río Palmas-Fuerteventura

Nuestra primera jornada será en el Parque Rural de Betancuria. Descenderemos por el barranco de Betancuria hasta Vega del Río Palmas siguiendo el GR 131. Coincidimos con los romeros que se concentran en esta localidad para celebrar la festividad de la Virgen de Peña, patrona de la isla. Pero dejaremos la gran animación que se vive en este pueblo para remontar hasta el Cuchillo de la Erita por la senda que va a Agua de Bueyes. Un fuerte viento del norte nos acompaña en todo el recorrido por el cordal divisorio hasta la Degollada de la Villa. Aquí, el camino que viene de Antigua nos lleva de vuelta a Betancuria. Tendremos la suerte de coincidir con una pareja ataviada con el traje majorero que muy amablemente nos explicará los pormenores de su vestimenta. Hemos completado los quince kilómetros de esta ruta en cinco horas, disfrutando en su tramo más elevado con la bella vista, hacia el este, de la gran llanura central de la isla; y al oeste se ofrecía a nuestra contemplación el macizo de Betancuria.

Vegas del Río Palmas-Fuerteventura

Betancuria-Fuerteventura

Pasaremos la tarde en la recogida playa del Puertito de los Molinos, lugar concurrido que conserva la arquitectura tradicional, como es el caso de las poblaciones del interior. Sin embargo, las de la costa oriental están dominadas por los complejos turísticos.

Puertito de los Molinos-Fuerteventura

El día siguiente iremos a Tindaya para adentrarnos en Vallebrón y su inmenso valle delimitado, a izquierda y derecha, por largas cresterías de morros y cuchillos. Rodearemos la Montaña de la Muda, máxima altura de esta zona, hasta La Matilla. En el bar del mismo nombre, mientras reponemos fuerzas con tapas majoreras, nos informarán muy gratamente sobre todos los lugares de interés cercanos. Antes de regresar al hermoso caserío de Tindaya y su montaña sagrada, pasaremos por el sobrio monumento a Miguel de Unamuno. Tardamos cuatro horas y media en recorrer los 18 kilómetros de esta ruta.

Tindaya-Fuerteventura

Vallebrón-Fuerteventura

La Matilla-Fuerteventura

Monumento a Unamuno-Fuerteventura

Se nos irá la tarde junto al faro de El Tostón, donde el océano se estrella contra los escollos volcánicos del noroeste de la isla, y en la playa de blanca arena de los Lagos en El Cotillo. De vuelta a nuestro alojamiento paramos para visitar la Casa de los Coroneles en La Oliva.

FaroTostón-Fuerteventura

Playa de los Lagos-Fuerteventura

 Casa de los Coroneles-Fuerteventura

Para conocer un volcán nos dirigimos a Tiscamanita. La Caldera de Gairía, de tipo estromboliano, levanta sus 462 metros de altitud sobre las coladas de oscura lava que emitió. Empleamos un par de horas en ir y regresar hasta el interior del volcán caminando junto a sus paredes horadadas profundamente por la erosión.

Tiscamanita-Fuerteventura

 Caldera de Gairía-Fuerteventura

Seguimos en coche hacia el sur hasta los Cuchillos de Vigán, donde comprobamos que la ruta que pensábamos realizar es apta para vehículos. Como no queremos caminar entre nubes de polvo y humos procedentes de tubos de escape, optamos por acercarnos a las playas más cercanas. Primero visitamos la de Pozo Negro, pero será en Las Playitas, junto a Gran Tarajal, donde pasemos la tarde. La gran playa volcánica se extiende junto al promontorio del pueblo. Al subir a La Atalayita vemos el complejo turístico con campo de golf que cierra el barranco del Cuervo tras la playa de arena negra. Tendremos tiempo para subir por una serpenteante y estrecha carretera hasta el faro de la Entallada. La vista que ofrece del mar y los Cuchillos de Vigán compensa sobradamente el desplazamiento hasta este enriscado lugar.

Pozo Negro-Fuerteventura

Las Playitas-Fuerteventura

Faro Entallada-Fuerteventura

Cuchillos de Vigán-Fuerteventura

Salinas del Carmen-Fuerteventura

No dejaremos pasar la oportunidad de conocer la isla de Lobos y el vecino Parque Natural de las Dunas de Corralejo. Llegamos a Lobos con el primer ferry. Recorremos la isla pasando en primer lugar por las salinas abandonadas de la Caleta. La cumbre de la Caldera nos facilita contemplar toda la isla y Lanzarote hacia el norte. Hacia el sur destaca el amarillo pálido de las dunas de Corralejo en la isla principal. Caminando cómodamente entre la mayor concentración de tabaibas que veremos en este viaje, llegamos hasta el extremo norte de la isla, donde se levanta el faro de Martiño. Regresamos por la parte oriental del islote. Tras las desbordadas Lagunillas que cubren parte del camino, paseamos entre las blancas y sencillas viviendas de El Puertito.

Salinas isla de Lobos-Fuerteventura

La Caldera isla de Lobos-Fuerteventura

Regresamos a Fuerteventura disfrutando con las vistas submarinas que ofrece el catamarán. Acto seguido nos dirigimos a las dunas de Corralejo. Su finísima arena blanca contrasta con el oscuro terreno volcánico que hemos visto en Lobos. En el mar, aprovechando con gran destreza el viento de este lugar, los practicantes de kitesurfing se deslizan velozmente sobre las olas. Algunos se elevan varios metros sobre el agua con la ayuda de las enormes y coloridas cometas que los impulsan.

Dunas de Corralejo-Fuerteventura

También subiremos al punto más alto de la isla: el Pico de la Zarza. Nos desplazamos hasta Morro Jable, en la península de Jandía. Localizamos el punto de inicio de la ruta gracias a las indicaciones de Ahmed, un marroquí con más de treinta años de vida en Fuerteventura. La ruta asciende de espaldas a la costa por una amplia pista de tierra hasta la base del pico, donde se convierte en un sendero reforzado con escalones de piedra. Antes de la cima entramos en un espacio alambrado, suponemos que para preservar la escasa vegetación de las voraces cabras que vemos por la zona. La vista desde la cumbre es impresionante. Hacia el este se abren los barrancos que se dirigen hacia el mar. Hacia el oeste la interminable playa de Cofete, donde los trenes de olas se suceden sin interrupción. Y hacia el norte y el sur la prolongación de la cadena montañosa que ocupa completamente esta preciosa península. Hemos tardado menos de cuatro horas en completar los catorce kilómetros de este recorrido, pero en algunos momentos el calor ha sido intenso. Por este motivo buscamos el frescor de la playa del Faro en Morro Jable.

Ruta pico Zarza-Fuerteventura

Pico de la Zarza-Fuerteventura

Playa de Cofete-Fuerteventura

Playa del Faro en Morro Jable-Fuerteventura

Finalizaremos nuestros desplazamientos por esta árida y hermosa tierra insular en Ajuy. Existe una poderosa razón para ser un lugar tan visitado por los turistas. Hay que recorrer el conjunto de cuevas, acantilados, huellas del cretácico, los hornos de cal, los restos del antiguo puerto, la playa de fina arena negra y el pequeño pueblo que forman el Monumento Natural de Ajuy y disfrutar con tanta belleza en armonía.

Playa de Ajuy-Fuerteventura

Costa de Ajuy-Fuerteventura

Cuevas de Ajuy-Fuerteventura

Playa de Ajuy-Fuerteventura

Después de comer el sabroso pescado de la zona en el restaurante Jaula de oro, muy recomendable, tanto por el trato como por la calidad y precio, iremos en coche hasta la Montaña Roja, junto al límite sur del Parque Natural de las Dunas de Corralejo. Queremos subir por las faldas de este volcán para contemplar al atardecer las doradas dunas contrastando con las oscuras formas de Lobos y Lanzarote emergiendo sobre el azul marino. La experiencia compensa sobradamente el desplazamiento en coche y la ascensión a pie.

Subida a Montaña Roja-Fuerteventura

MontañaRoja-Fuerteventura

Corralejo Lanzarote-Fuerteventura

 Caleta de Fuste-Fuerteventura

Los agradables momentos vividos con las gentes de la isla y las fuertes sensaciones producidas por el paisaje tan impactante de Fuerteventura producen una sensación de plenitud que nos gustaría prolongar mucho tiempo.

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