Integral del Circo de la Apretura, Cuerda Mala, Azagalla y Castilfrio

El Rincón del Trotamundos

Cuerda Mala, Circo de la Apretura

En un paisaje de solo frío intenso, hielo adherido, viento helado que acaricia el rostro, cortinas de nieve que caen del cielo y rocas que emergen como fantasmas. Canalizos verticales que desaparecen en la oscuridad de la tierra, y nubes amenazantes que sobrevuelan nuestras cabezas y ensombrecen los pensamientos y la mirada. Así es el paisaje de este día de aventura y incertidumbre, vivido intensamente en la soledad de la montaña.

 Cuerda Mala, Circo de la Apretura

Un paisaje de roca pintado para tus sueños, para tus recuerdos, para tus ojos que miran en silencio lo que el caos de la naturaleza nos ha dejado, un caos sumido en un mar de piedra y de armonía, donde reinan en silencio las criaturas de este mundo, y tienen su templo los Dioses de las montañas. Unas montañas que yacen pintadas de blanco como tributo a tus recuerdos que sobrevuelan este paisaje añorado.

Garganta de San Martín, Circo de la Apretura

Si no arriesgas nunca sabes tu destino, ni lo que abra más halla de lo que ven tus ojos al despertar cada mañana. Esto es lo que podía haber pasado el domingo si nos hubiésemos quedado encasa, haciendo caso de las previsiones meteorológica que anunciaban un día infernal de viento, lluvia, frío y nieve en las montañas. En lo que si acertaron, fue en el viento y en el frió, especialmente en los accesos por los cordales, las aristas y los picos que configuran la parte alta del Circo de la Apretura, vertiente Oeste de la Sierra del Barco de Ávila, en la zona extremeña del valle del Jerte.

Circo de la Apretura

Camino de nuestra aventura, las nubes que se ciernen por el sur de Castilla y el Sistema Central, no auguran un día muy halagüeño, pero ello no nos arredra para nada, y continuamos viaje hacia nuestro objetivo, que no es otro que el pueblo de Tornavacas y la angosta garganta de San Martín, un paraíso de cerezos, robles, castaños y abundante agua, elementos todos ellos, enmarcados en el paisaje de bancales de piedra bien cuidados y unidos por senderos que ascienden por las laderas de la montaña.

Circo de la Apretura

Dejamos los coches al final de la pista asfaltada que sube por la margen derecha de la garganta y supera un importante desnivel. Son, aproximadamente, las nueve de la mañana cuando comenzamos nuestra andadura comino del Circo de la Apretura, las nubes siguen cubriendo la montaña, y aunque no nieva, si hace mucho viento y frío, y da la impresión de que las nubes no tienen ninguna intención de retirarse dejando que el sol de la mañana penetre en el valle.

Circo de la Apretura

Pertrechados con todo el material de alta montaña, ascendemos, los 11 componentes del grupo, por el camino que lleva hasta las casas de Mindaño, situadas en la cabecera de la garganta de San Martín. Un lugar este muy tranquilo y acogedor. Las praderas del entorno de las casitas, y los tejado de estas, yacen cubiertos por una fina capa de nieve caída durante la noche. Hacemos un descanso en el porche de una de ellas y tomamos un poco de agua de lafuente, y continuamos camino.

Garganta de San Martín

Pronto hemos de cruzar la garganta de San Maartín por un puente de madera, para situarnos en la margen izquierda de esta y ascender por la ladera de la montaña, asta alcanzar la Cuerda de la Guindalera, cuerda que separa la garganta de San Martín, de la garganta de Los Infiernos. El camino asciende en zigzag entre piornos y zonas de pastizal. El frío arrecia y la nieve helada cubre el camino, el hielo forma costras en las finas ramas de los piornos que yacen inclinadas sobre el suelo.

Cuerda de la Guindalera

En poco más de media hora, alcanzamos la divisoria, y nos situamos en una especie de altiplano sembrado de peculiares barruecos, unos más pequeños y otros de considerable tamaño. Un paisaje  difícil de describir, más parecido al que tiene lugar después de una batalla que el propio de una montaña, cuyos restos de la batalle estan formados por grandes y pequeñas rocas erráticas que siembran el paisaje desnudos de esta fría mañana del mes de marzo.

Circo de la Apretura

El viento arrecia y los componentes del grupo nos diseminamos por la planicie tratando de protrejernos del frío y el viento poniendonos al abrigo de los barruecos.  Un paisaje tremendo en medio de la tempestad, barrido por los viento helados, algo parecido al desnudo paisaje de la estepa. En esos momentos caen ya algunos copos de nieve, preludio de lo que nos espera más adelante. Con este panorama aparecen las primeras vacilaciones y dudas entre algunos componentes del grupo, dudas que fueron desapareciendo con el paso del día y el transcurrir del camino.

Circo de la Apretura

Superado este momento, y viendo que detrás nuestra avanzaba un grupo de gente que hacía la misma ruta que nosotros, reanudamos la marcha, y descendemos hasta la parte baja del Circo de la Apretura, en cuyo lecho se encuentra una pequeña cabaña y el único árbol que hay por la zona. Un sitio idóneo para resguardarse, comer un poco y intercambiar impresiones. En la cabaña nos dan alcance los perseguidores que hacen la misma ruta que nosotros, solo que ellos tienen como destino el pueblo verato de Guijo de Santa Bárbara situado en la vertiente sur de la sierra. Les dejamos espacio en la cabaña y reanudamos nuestro camino en dirección a la portilla de Jaranda.

Circo de la Apretura

Como todos los circos de origen glaciar situados en las montañas, el de la Apretura, impresiona por su forma circular y por la grandiosidad de este, un hermosos trabajo esculpido por los hielos que durante siglos cubrieron esta parte de la montaña. Cuando los hielos se retiraron, nos dejaron un paisaje estremecedor lleno de cantos rodados, morrenas, lechos de roca granítica pulidas hasta el extremo y unas peculiares formaciones rocosas esculpidas por el viento, el agua, el hielo y el sol que las han modelado de forma caprichosa.

Circo de la Apretura

Cruzamos la garganta y sorteamos como podemos los cantos rodados arrastrados por los hielos y el agua, y nos situamos en la margen izquierda de la garganta de los Infiernos. Siguiendo los hitos qque marcan la ruta, ascendemos por el circo en dirección a la portilla de Jaranda, situada en la Cuerda Mala. Es una ascensión suave, sin apenas dificultad, limpia de piornos y de suelo firme, lo que nos permite ascender con relativa facilidad. Las nubes siguen cubriendo la montaña y parte del circo, al igual que lo hace la nieve. De cuando en cuando, las nubes se abren y dejan que se cuelen algunas ráfagas del sol matutino que asciende por la zona Oriental de la sierra.

Portilla de Jaranda, Circo de la Apretura

Pronto alcanzamos la portilla de Jaranda, desde essta, divisamos el tajo que abre la garganta de Jaaranda en la ladera Sur de la sierra, esta desciende hacia la comarca extremeña de la Vera, pasando por el pueblo de Guijo de Santa Bárbara y Jarandilla de la Vera, para terminar vertiendo sus aguas en el río Tiétar. En el valle del Tiétar, el tiempo parece más apacible y el sol ilumina los verdes prados que se extienden por el valle y jalonan el curso del río. En nuestro entorno solo tenemos campos de roca y piornos tapizados por el hielo que forma una especie de costra que se adhiere a las finas ramas de estos.

Portilla de Jaranda, Circo de la Apretura

Hasta la portilla de Jaranda, hemos caminado en dirección sur, a partir de este punto, hacemos un giro de noventa grados y tomamos dirección Este. Un gran mojón levantado por manos anónimas en plena portilla, nos indica el paso de esta y también la divisoria de aguas. Siguiendo esta divisoria, ascendemos lentos la montaña, atravesando una interminable ladera donde se mezclan las rocas con la nieve helada y las costras de hielo. La sensación es como si avanzásemos hacia ninguna parte, en medio de la tempestad y en un paisaje lunar lleno de rocas que emergen de entre las negras nubes y se elevan misteriosas sobre los desordenados valles.

Cuerda Mala, Portilla de Jaranda, Circo de la Apretura

Mas rocas, más enriscamientos y oscuros canalizos que nos dejan perplejos al paso de nuestra travesía. Al final alcanzamos la parte alta de la cuerda, y enlazamos con la llamada ruta del la “Alta Extremadura”. En ese preciso lugar, divisamos un grupo de montañeros que siguen esta ruta y avanzan hacia nosotros abriendo camino. Resultaron ser del grupo de montaña de Monfragüe Cáceres, que hacían el recorrido clásico partiendo del Puerto de Tornavacas, Alto de Castilfrio, Portilla del Losal y Guijo de Santa Bárbara.

Cuerda Mala, Circo de la Arpetura

Cuerda Mala, Circo de la Apretura

Esta parte de nuestro recorrido, es la más escarpada de la ruta, y en los inviernos normales, técnicamente es un poco complicado pasar este tramo, por la nieve y el hielo que se acumula en estas aristas, de pronunciadas pendientes y resbaladizas rocas. Un lugar de trágicos recuerdos para alguno de los componentes del grupo, pues en años pasados, en este mismo lugar, un compañero tuvo un accidente que le pudo costar la vida. En esta ocasión el paso se hace bien y la dificultad es escasa, pues aun que parezca increíble no hay hielo adherido a las rocas, y las botas se agarran muy bien a la fina capa de nieve helada que cubre el roquedo y los huecos de entre las rocas estan tapados.

Cerro del Estecillo, Cuerda Mala

Aunque el frío sigue siendo intenso, el viento ya ha amainado un poco y las nubes, que durante toda la mañana, han cubierto la sierra, comienzan a elevarse dejando visible las montañas, esto nos permite ver desde lo lejos el itinerario de la ruta, y apreciar el paisaje pintado que deja la alta montaña invernal. Un paisaje, a veces tenebroso, a veces sorprendente y caprichoso, vijilado por las negras nubes que cabalgan sobre nuestras cabezas y realzan la belleza de los picos más sobresalientes y emblemáticos de esta sierra.

Cuerda Mala, Circo de la Apretura

Cerro del Estecillo, Cuerda Mala

Cerro del Estecillo, Cuerda Mala

Cerro del Estecillo, Cuerda Mala

Cerro del Estecillo, Cuerda Mala

Confluimos con el grupo cacereños de montaña, en la portilla de Losal, lo que nos favorece bastante, ya que a partir de ese momento, seguimos las huellas que ellos han venido haciendo en la nieve, esto nos permitía avanzar con más seguridad y con mayor rapidez. Pero el hambre no tarde en aparecer y decidimos hacer una parada para dar cuenta de los manjares que cada uno de nosotros ha subido, de esta forma quitamos peso y reponemos energía.

Cerro del Estecillo, Cuerda Mala

Cerro del Estecillo, Cuerda Mala

Cerro del Estecillo, Cuerda Mala

Cerro del Estecillo, Cuerda Mala

Valle del Tietar, Cuerde Mala

Conchal de los Ballesteros, Cuerda Mala

Cuerda Mala, Circo de la Apretura

Cuerda Mala, Circo de la Apretura

Cuerda Mala, Circo de la Apretura

Damos por terminada la pequeña parada y con ella la comida. Continuamos ascendiendo hasta alcanzar la confluencia con la cuerda del pico de Las Azagayas y la Covacha. En este punto, hacemos la fotografía de grupo, un testimonio gráfico de nuestra aventura por estos lares en un día de crudo invierno. Un punto este, que además de confluir con la cuerda principal del Sistema Central, es también un lugar estratégico, desde el cual se divisa la mayor extensión posible, en días despejados, de la sierra de Gredos y el accidentado relieve geológico que configuran estas montañas.

Cuerda Mala, Circo de la Apretura

Cuerda Mala, Circo de la Apretura

Cuerda Mala, Circo de la Apretura

Cuerda Mala, Circo de la Apretura

Cuerda Mala, Circo de la Apretura

Tenemos una panorámica extraordinaria del circo de la Apretura, el pico de Las Azagayas, La Covacha, el Hurraco, la laguna del Barco, el Cancho, la fosa del Valle del Jerte, la vertiente sur de Gredos que culmina en el valle del Tiétar, y la parte que dejan ver las nubes de la sierra de Béjar y Candelario, incluso, divisamos con toda nitidez los Montes de Toledo y Las Villuercas. Todo un privilegio para quienes como nosotros, hemos subido en el día de hoy hasta este lugar de la sierra, en el que muy pocos se han atrevido, desafiando las previsiones y las inclemencias del tiempo.

Cuerda Mala, Circo de la Apretura

Cuerda Mala, Circo de la Apretura

Las Azgayas, Cuerda Mala

Circo de La Apretura

Sierra del Barco de Ávial, Azagalla, Covacha, Hurraco

Grupo, Azagalla, Las Azagallas

Giramos cuarenta y cinco grados y continuamos por la cuerda, divisoria de aguas y frontera entre Castilla y Extremadura. Nos dirigimos hacia la última de nuestras cumbres, el Alto de Castilfrio. Una montaña muy bien situada estratégicamente, esta se encuentra un poco desplazada hacia el Oeste de la cadena principal, lo que la convierte en un balcón natural sobre el atormentado relieve de los valles, cordales, circos y picos que se forman en el macizo del Sistema Central.

Las Azagayas

Una vez que hemos llegado al Alto de Castilfrio, comenzamos un pronunciado descenso en dirección Oeste. La primara parte del recorrido es un poco agreste hasta situarnos a media ladera, punto en el que el roquedo da paso a los piornos rastreros y las matas de aulagas que yacen cubiertas por un blanco polvo de nieve. El sol ya esta bajo, y aunque las nubes no desaparecen del todo, si nos dejan ver, en algunos momentos, el cielo y los Montes Tras la Sierra que aparecen frente a nosotros.

Las Azagayas, Cuerda de Castilfrio

Las sombras de la tarde invaden la fosa del Valle del Jerte que se orienta hacia el Sur, y el viento se apacigua por momentos, lo que nos permite despojarnos de alguna de las capas de abrigo que llevamos puestas y bajar más cómodos por el camino zigzagueante que hemos traído por la mañana. Ahora lo hacemos en sentido descendente, disfrutando del paisaje y de los “calidos” rayos de sol que se cuelan entre las nubes y iluminan las laderas pintadas de blanco de la montaña, creando una atmósfera de autentica relajación y bienestar, ello a pesar del evidente cansancio acumulado que tenemos en nuestro cuerpo, tras un largo día de aventura y lucha con los elementos.

Las Azagayas, Cuerda de Castilfrio

Las Azagayas, Covacha, Hurraco

Cuerda de Castilfrío, Circo de la Apretura

22 kilómetros de ruta por estos lares de la alta montaña, disfrutando del paisaje, de los avatares de la aventura, de los compañeros, de las inclemencias de la naturaleza, y de las incertidumbres que conllevan todos los caminos que emprendemos en la vida, incluido los caminos del ocio, como en este caso, pero no por ello menos gratos y reconfortantes que otros. Un día para el recuerdo, para los sueños y para la historia personal de cada uno de los participantes.

El autor, Alto de la Solanilla, Cuerda de Castilfrio

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One thought on “Integral del Circo de la Apretura, Cuerda Mala, Azagalla y Castilfrio

  1. Se llama Circo de las Angosturas, no de las apreturas, y es Losar de la Vera, no Losal. Y el Hurraco se llama el Jurraco.

    Por todo lo demás, muy buen artículo.

    Salud desde las montañas extremeñas!!

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