Viaje al Sultanato de Brunei

El Rincón del Trotamundos. Juan Franco Crespo. 9/7/2014

Sultanato de Brunei

El Sultanato de Brunei se localiza al norte de la isla de Borneo, encajonado entre los estados malayos de Sabah y Sarawak; está considerado uno de los estados más pequeños del mundo y goza de una de las rentas más estables y altas del orbe. Políticamente es una monarquía cuyo poder recae en el Sultán Ají Hassanal Bolkiah Mu’izzaddin Waddaulah que, al menos simbólicamente, goza de las simpatías de los habitantes de la totalidad de la isla; la capital se localiza en la zona norte y se le conoce como BSB [Bandar Seri Begawan].

La superficie de este liliputiense y próspero país es de sólo 5,765 km² y apenas sobrepasa los 300.000 habitantes. La lengua usual es la malaya [aunque suele estar escrita en simbología arábiga] y bastante frecuente el chino y el inglés [el primero por su próspera colonia y el segundo como lengua de la potencia que colonizó estas tierras hasta la independencia, aunque de hecho aquí hay acantonados soldados de élite de Su Graciosa Majestad].

El sultanato consiguió independizarse del reinado de Java en el XVI y en el XVIII le llegó la gran decadencia que también significó una gran pérdida del territorio original. A finales del XIX se convierte en protectorado británico que fue arañando espacio y lo acabó confinando en el territorio que hoy conocemos y dividiéndolo entre los dos estados malayos que separan las dos partes del territorio; así se mantuvo hasta 1984 cuando accedió a la independencia.

El sultán gobierna por decreto desde las revueltas de 1959 y ostenta el poder ejecutivo que acrecienta su poder tras los disturbios de 1962 cuando sólo se reconoce un partido político en el territorio: el PARTIDO DEMOCRÁTICO NACIONAL DE BRUNEI; ese mismo año el sultán decide no integrarse en la Federación Malaya y conservar para él y su pueblo las riquezas que generan los ricos yacimientos petrolíferos y de gas natural.

Brunei tiene una historia paralela a la isla de Borneo y durante la época de mayor expansión y esplendor dominó prácticamente la totalidad de la gran isla y algunas de pequeño tamaño que en la actualidad pertenecen a Filipinas. Dicen que en 1521 anduvo por aquí Juan Sebastián Elcano. La presencia española volvería en 1580 cuando la flota de la corona se aposentó en la capital [aunque abandonaría BSB poco después] y otra vez volvería la enseña de Castilla en la célebre expedición punitiva contra la piratería en 1645, entonces se pretendía acabar con esta práctica en el Mar de China, pero con tan poco éxito que todavía en pleno siglo XXI se conocen actos de pillaje o piratería por aquellos alejados territorios.

Pasa por ser uno de los países con mayor masa forestal del mundo y eso se aprecia nada más iniciar un paseo por sus pulcras calles y avenidas en la capital, allí la exuberancia de su flora deja boquiabierto al visitante, sus selvas tropicales albergan decenas de especies de gran valor comercial y cuya explotación está controlada, aunque en los cursos fluviales son frecuentes las gabarras arrastrando inmensos troncos para su procesado aunque en comparación con otras zonas del orbe, podríamos colegir que es un lugar prácticamente virgen gracias a las grandes reservas petrolíferas y gasísticas que han hecho innecesaria su deforestación.

Pero no sólo la naturaleza sorprende al visitante, por doquier encontramos suntuosos edificios y preciosas avenidas que invitan al sosegado paseo, aunque la vida nocturna es prácticamente inexistente y es como si se declarara el toque de queda a las nueve de la noche no te encuentras ni un alma. Punto y aparte son sus mezquitas, de imponente aspecto, que sobresalen entre el resto de edificaciones.

Una de ellas es la de Omar Ali Saiffuddin III [gobernó los destinos del país entre 1950-1967], frente a ella, el imponente barco de piedra “Mahaligai” que me recordaba al existente en el Palacio de Verano de Beijing. Ese pétreo navío es un símbolo religioso para los residentes capitalinos que disfrutan del clima tropical durante todo el año, aunque la región padece también la llegada de los monzones que se caracterizan por las fuertes y copiosas lluvias, sobre todo en las zonas interiores, la temperatura media oscila entre 24º y 30º.

A pesar de su prosperidad, las vías fluviales son las que se utilizan, especialmente en los cursos de los ríos Belait, Tutong, Brunei y Temburong. En su interior, prácticamente vedado al visitante con poco tiempo, hay una población dispersa que todavía conserva su estilo tradicional de vida y sigue desforestando pequeños espacios para sus cultivos, la carretera principal une básicamente los núcleos costeros de Seria – BSB – Muara.

BANDAR SERI BEGAWAN (La capital del Sultanato de Brunei)

También es agradable una visita sobre la que pasa por ser la “villa” palafitos más grande del mundo, la célebre y celebrada Kampong Ayer y en donde uno encuentra de todo lo que puede haber en un pueblo: mezquita, mercado, escuela, clínica, policía, bomberos, etc. Un paseo en un taxi acuático es otra buena opción (apenas 1€, hay que regatearlo; unos 15€ si se quiere ir hasta el otro “trozo de país” o Temburong, el servicio comienza a las 7.45 y llega hasta las cuatro de la tarde. Desde la Terminal de Serasa también se pueden tomar los feries hasta la isla malaya de Labuan que no deja de ser atractiva para cualquiera que ande por la región.

Otra visita obligada sería la Mezquita Jame Asr Hassanal Bolkiah (uno descubrirá que BSB tiene muchas más) y el Palacio o Museo de los Regalos Reales que se inauguró en 1992 cuando se celebraba el 25 aniversario del acceso al trono del actual sultán; por supuesto, los “turistas” a los que les encantan las compras, aunque sea por curiosear, le recomendaría el célebre Centro Comercial de Yayasan (necesario recordad que en Brunei existe la ley seca, por lo tanto, alcohólicos o los de la clásica cervecita de media mañana deberán de abstenerse) y para los amantes de la naturaleza nada mejor que una escapadita a los manglares donde, con un poco de suerte, pueden encontrarse con fauna sumamente exótica y variada (mejor cámara con un buen zoom porque la fauna raramente da oportunidad de buenas fotos para las populares máquinas de nuestro tiempo).

A veces, si el tiempo lo permite, una escapada al estado próximo de Sabah puede servir para contrastar realidades tan próximas pero tan diferentes; en ese caso no lo dude Kota Kinabalu es su mejor opción y aquí, al margen de las mezquitas, la recomendación sería visitar el Templo Poh Tze, el Museo (allí está el “village” con varios tipos de viviendas o las no menos célebres “longhouses” o casas comunales) y el mercado de artesanía para buscar cosas exóticas a precios más que aceptables (aunque conviene no excederse por aquello del equipaje).

Si aún le queda tiempo, piérdase en alguno de los circuitos que parten desde la Central de Autobuses de BSB, allí tienen información para algunas de las excursiones más excitantes del liliputiense estado, desde los bosques húmedos a los monos proboscis, únicos en la región (eso sí, en ningún momento se garantiza que esos primates puedan ser visibles y, al final, como en el caso de las ballenas, una cosa es la previsión y otra la realidad pero ¿por qué no intentarlo?)..

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2 thoughts on “Viaje al Sultanato de Brunei

  1. Una curiosa casualidad: yo, JOSÉ LUIS DÍAZ-GRANADOS, poeta y escritor colombiano, nací en Santa Marta (Colombia), el 15 de julio de 1946, exactamente el mismo día, mes y año que el Sultán de Brunei. Le adelanto mis felicitaciones porque próximamente él y yo cumpliremos 70 años de vida.

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