San Nicolás, el mirador granadino más visitado de España

El Rincón del Trotamundos. 16/6/2014  
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La Alhambra, Mirador de San Nicolás

En el territorio peninsular nos encontramos con cientos de miradores que llaman la atención del viajero y de los propios habitantes del lugar, puesto que muchos de estos miradores se encuentran dentro de núcleos urbanos o próximos. Unos son miradores naturales que se encuentran en la cima de alguna montaña, puerto o montes estratégicos, otros están situados al borde de acantilados, incluso, algunos se sitúan en la arena de alguna playa bien situada.

También encontramos excelentes miradores en los acantilados que bordean el litoral de la península, donde la vista se pierde en las profundas aguas del mar, recorre playas kilométricas, o incluso se divisa alguna isla o montaña cercana. Muchos ríos ofrecen espectaculares salientes rocosos que se asoman al vacío de algún desfiladero o profundo valle excavado en la roca o en la arcilla por donde pasan, ofreciendo perspectivas inusuales del paisaje.

La Alhambra, Mirador de San Nicolás

Hay otros muchos miradores que se encuentran dentro de las ciudades para los que no hay que desplazarse demasiado para disfrutar de unas panorámicas espectaculares de la ciudad, las montañas cercanas, el campo que circunda el casco urbano, los valles adyacentes o el desfiladero de algún río que pase por la misma población. También encontramos miradores construidos por el hombre, muchas veces con poca o nula fortuna como elemento estético y de integración en el paisaje.

La Alcazaba

De muchos de estos miradores, naturales, artificiales, o urbanos, los viajeros y trotamundos, solemos tener gratos recuerdos y, sobre todo, de algunos de ellos que por su belleza o singularidad se quedan grabados para siempre. Es el caso del mirador de San Nicolás, situado en el barrio granadino del Albaicín. Este mirador tiene la particularidad, de ser, además de uno de los miradores más espectaculares y con mejores vistas de la ciudad de Granada, la Alhambra, Sierra Nevada y las delirantes puestas de sol, un punto de encuentro de viajeros, trotamundos, poetas y soñadores.

La Alhambra, Mirador de San Nicolás

El mirador de San Nicolás, es una plaza pública, un lugar de encuentro de razas, etnias y culturas, de gente sin ningún quehacer, bohemios y vividores. Algo así como un espacio multicultural, multirracial, multiétnico y multilingüístico, donde se puede encontrar gente de toda clase y condición, donde se hablan los más variopintos idiomas, donde las razas y la piel no es una diferencia, si no un elemento del paisaje, de la tolerancia, de la riqueza y de la belleza del espectáculo que el viajero encuentra ante sí.

La Alhambra, Mirador de San Nicolás

En el mirador de San Nicolás, se vende y se compra de todo, se escucha música de todas las partes del Mundo, se puede disfrutar de un concierto improvisado, se pinta retratos o el paisaje, se practica la fotografía de cualquier estilo, y se corre porque alguien avisa que llega la pasma y hay que recoger rápidamente el chiringuito donde se venden productos sin IVA.

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La Alhambra, Barrio del Albaicín, Granada

Se dice de algunos lugares existentes en el planeta que uno no debe morirse sin haberlos visitado alguna vez. El mirador de San Nicolás es uno de ellos. Desde su ubicación, el viajero tiene una espectacular perspectiva, la mejor, la única, la más grandiosa y bella que se puede tener del conjunto palaciego de la Alhambra: palacios, jardines, fuentes, acequias, murallas, alcazaba y torreones.

Barrio del Sacromonte, Granada

Desde el mirador de San Nicolás el espectador puede enmarcar el monumento de la Alhambra entre el fondo natural de Sierra Nevada, los jardines que rodean los palacios, y las depresiones del río Darro que rodean el conjunto monumental convirtiéndolo en una auténtica fortaleza.

Barrio del Albaicín, Granada

Además de la Alhambra, desde el mirador de San Nicolás, el viajero disfruta de una bella panorámica del barrio árabe del Albaicín, con sus casas bajas con techo de teja roja que descienden de forma escalonada hasta el paseo del río Darro. De entre los armónicos tejados, emergen los señoriales palacios, las iglesias, que antes fueron mezquitas y los campanarios que sobresalen del casco urbano rompiendo el paisaje armónico del casco urbano de este afamado barrio granadino.

Plaza del Barrio del Albaicín, Granada

Bordeando la Alambra, en una especie de cinturón, el viajero se deleita con el verde anillo que rodea el monumento, con bosques de abetos, cipreses, olivos, arces y otras variadas especies arbóreas que crecen en los parque y jardines de la Colina Roja donde se levanta la Alhambra, y el parque de la Silla del Moro situado en la parte más alta, por encima del Generalife, espacio en el que los granadinos practican deportes al aire libre.

Desde el mirador de San Nicolás, el visitante disfruta de una de las panorámicas más espectaculares que se puede tener, de la vertiente oeste de Sierra Nevada y su modelado relieve. Montañas con picos de más de tres mil metros: el Veleta, el Caballo, los Tajos de la Virgen, alzándose sobre los cielos del sur peninsular y el norte de África, en el estrecho de Gibraltar.

Lectura, Granada

Esta idílica panorámica que se divisa desde el mirador granadino de San Nicolás, cambia completamente cada día que nos acercamos al mismo dependiendo de la estación del año, la hora del día y de la noche. En invierno el telón de fondo formado por las montañas, aparece blanco, cubierto por la nieve caída en la sierra. Durante el otoño, los bosques que rodean la Alhambra, se visten de colores y realzan los contrastes de la piedra con la que se construyó el monumento. En primavera, los jardines se llenan de flores, de colores y de aromas, la nieve se funde y la luz penetra en los rincones palaciegos de la Alhambra.

Mirador de San Nicolás, Granada

Mirador de San Nicolás, Granada

Durante los atardeceres, se produce una orgía de color en el mirador de San Nicolás, los contrastes se acentúan, las luces suavizan el cuadro sobre el que se enmarca el paisaje granadino, los colores se acentúan y se diluyen las fronteras entre ellos. Las canciones y voces que emanan de la garganta rota de algún poeta en estado de éxtasis, acompañan la felicidad del viajero que presencia atónito el cuadro impresionista del mirador de San Nicolás.

La Alhambra, Barrio del Albaicín, Granada

Al fondo del mirador, suenan los acordes de una viaja guitarra que rompe el muro de silencio y el hechizo de la tarde en este punto multicultural y multirracial. Lugar de encuentro, de poetas, músicos, vendedores abundantes, guiris, carteristas, contadores de historia, soñadores, pintores, escritores, viajeros y trotamundos. Todo un mosaico de razas y culturas que hacen del mirador de San Nicolás uno de los puntos más visitados, después de la Alhambra.

Mirador de San Nicolás, Granada

Barrio del Albaicín, Granada

Al caer la tarde, las luces calidad realzan la belleza del paisaje, las milenarios piedras de los monumentos, los tejados, los bosques adyacentes, la nieve que cubre la montaña. Son momentos en los que el murmullo del agua fluye de la parte baja del río Darro y asciende hasta lo alto del mirador. Ya entrada la noche, las luces iluminan los monumentos y el barrio del Albahicín, y todo cambia, se transforma, se hace más cercano, más sobrio y mágico por lo que el viajero disfrutará de otra inolvidable estampa de la Alhambra, el Sacromonte, el Albahicín y la ciudad de Granada en su conjunto.

Arabesco, Granada

Granada es, por lo demás, un destino obligado para los viajeros, trotamundos y aventureros que gustan de conocer mundo, las riquezas naturales y los monumentos más singulares y bellos levantados por el hombre durante los siglos pasados. Es también un destino en el que se puede conocer gente de distintos continentes y culturas, y empaparse con la riqueza que ofrece esta milenaria ciudad, lugar de encuentro de escritores, compositores, poetas, músicos, pintores y aventureros.

Granada

La ciudad de Granada ofrece al visitante, todo tipo de servicios y una amplia oferta de turismo activo: deportes de mar y de aventura en Sierra Nevada. Todos ellos con buenos precios, hoteles, apartamentos, transportes y una rica gastronomía. La distancia entre la ciudad de Granada y el mar es apenas de 50 kilómetros, y solo 20 separan la Granada de Sierra Nevada, el punto más alto del continente europeo.

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