Sepúlveda en la ruta de las Hoces del Río Duratón

El Rincón del Trotamundos. 31/10/2013

Las Hoces del Río Duratón, Segovia

Regresamos al paisaje de la penillanura segoviana, el que deja la sierra de Guadarrama en su vertiente norte, para disfrutar de los cromáticos colores que nos ofrece la estación otoñal. Un paisaje desolado y frío en invierno, abrasador durante los veranos, templado en primavera y lleno de cromáticos colores durante el otoño, cuando las luces del sol decrecen sobre el meridiano de Greenwich y apenas penetran en los barrancos y las hoces. Unas hoces que encumbran los secretos de la naturaleza y el silencio de los buitres al surcar los cielos empujados por las corrientes térmicas que se suceden en estos paramos segovianos.

Hoces del Río Duratón. Segovia

Un paisaje que parece salido de un cuadro impresionista, donde predominan los fuertes contrastes del rugoso relieve que tiene lugar en las llanuras y en las hoces, cuyas curvas parecen haber trazado sinuosas lineas en el lienzo del pintor. Lineas que se pierden en la distancia sin sucesión de continuidad y que aparecen y desaparecen, sobre el claro oscuro del relieve. Una obra inacabada que el tiempo, las luces y los elementos, van modelando a su capricho día tras día y año tras años, agrandado su belleza y su espacio.

Hoces del Río Duratón. Segovia

En las llanuras, predominan los materiales arcillosos y conglomerados, materiales que fueron arrastrados por los aluviones durante el deshielo de los glaciales que cubrían la vertiente norte de la sierra de Guadarrama. En la antigüedad, estas zonas del centro peninsular disfrutaban de un microclima muy templado, casi tropical,  el agua era muy abundante lo que favorecía las formación pantanosas y selváticas, con abundante vegetación. De ese periodo provienen las arcillas rojas que afloran en el curso del río Duratón y otros cauces fluviales de la zona.

Hoces del Río Duratón. Segovia

En esta parte del territorio segoviano, al igual que en las zona próximas, la vegetación es escasa, salvo en aquellos lugares en los que aparecen los pinares de repoblación formando bosques. En el resto del territorio, las especies predominante,  son el enebro y la sabinas. Un árbol de pequeño tamaño que en muchos casos crece agrupado formando  matojos. Es una especie muy resistente al climas extremos que predomina en la estepa durante parte buena parte del año.

Hoces del Río Duratón. Segovia

En las hoces, excavadas en los suelos de caliza por las aguas de los Ríos Duratón y predomina un clima más templado  y húmedo que en las zonas más altas, lo que favorece el crecimiento de una gran variedad de especies vegetales, propias de zonas más templadas y húmedas. De entre estas especies, destacan los chopos que crecen exuberantes buscando la luz que penetra en el cañón por las zonas altas.

Hoces del Río Duratón. Segovia

Los chopos comparten espacio con los arces, tejos, sauces, tilos y otras muchas plantas que se cobijan en estos parajes. Todos ellos yacen amparados por inmensas paredes de caliza y arcilla que les protegen. Especies vegetales y animales que tienen su habita en este rico espacio natural de las Hoces del Duratón.

La población de Sepúlveda, situada en el curso medio del río Duratón, se asienta de forma estratégica sobre un pronunciado promontorio,  próximo a las hoces que forma el Ríos Duratón. Sus primeros pobladores buscaron este estratégico lugar de fácil defensa ante los posibles ataques de los pueblos vecinos.

Sepulveda. Hoces del Río Duratón. Segovia

Como murallas defensivas utilizaron aquellas que la naturaleza les proporcionaba de forma natural, nada mejor que los paredones labrados en la roca por el río. De esta forma se ahorraban tiempo y dinero, y se aseguraban que el enemigo no penetraría en la población. Solo tuvieron que construir algunos puentes y algunos tramos de muralla para proteger la entrada norte y la zona este donde no había defensas naturales.

Sepulveda. Hoces del Río Duratón. Segovia

Sepúlveda conserva alguno bellos rincones dentro de su casco antiguo, de estilo medieval, con iglesias románicas, palacios, casonas señoriales con notables escudos en sus fachadas, estrechos pasadizos,  plaza mayor con soportales y varios miradores naturales desde los que el viajero puede deleitarse contemplando el paisaje y el discurrir de los ríos por el lecho de las hoces que acompañan el vuelo majestuoso de los buitres.

Sepulveda. Hoces del Río Duratón. Segovia

Una de las rutas para conoces el Parque Natural del Duratón, parte del mismo casco histórico de Sepúlveda, recorre el mirador norte y continua por la calzada que pasa por el Arco de La Fuerza, restos de la antigua muralla que protegían esta parte norte de la ciudad, y desciende hasta el curso del río Duratón, cruzar este por un pequeño puente y se orienta en dirección oeste, siguiendo el curso del río.

Hoces del Río Duratón. Segovia

El sendero bien marcado, nos lleva por el antiguo lecho fluvial, con algunos pasos de escalera, siempre jalonado en ambas partes, por los grandes paredones calizos que se yerguen verticales sobre nuestras cabezas. En las grandes paredes surgen cavidades, cuevas, aristas y salientes, todos ellos habitados por grandes y pequeñas criaturas que tienen en estas rocas su aposento. La especie reina de estos cañones, es el buitre leonado que surca de forma permanente los cielos y coloniza la mayor parte de los salientes rocosas.

Hoces del Río Duratón. Segovia

 Sin apenas darnos cuenta, conversando, haciendo fotografías y disfrutando de la vida vegetal y animal del cañón, llegamos al puente de Villa Seca por donde pasa la carretera y finaliza el recorrido por esta parte de la Hoces del Duratón.

Hoces del Río Duratón. Segovia

La zona que continua, pertenece a la reserva integral, y aunque se puede recorrer a pie, no es aconsejable hacerlo ya que no hay camino marcado y se puede molestar a los animales salvajes que hay por la zona. En ese tramo, se encuentran las ruinas del convento de la Hoz y una de las curvas más espectaculares que describe el Río Duratón al paso por estos páramos.

Hoces del Río Duratón. Segovia

Desde el Puente de Villaseca, nos trasladamos en vehículo hasta la ermita de San Frutos, situada en un entrante del río, con excelentes miradores para observar el paisaje y la fauna del lugar. Un lugar estratégico desde el que se obtiene espléndidas panorámicas del curso del río y del embalse de Burguillo, un lugar mágico donde el hombre solo tiene que palabras para describir la belleza que depara este espacio natural.

Hoces del Río Duratón. Segovia

Hoces del Duratón. Segovia

Hoces del Duratón. Segovia

Hoces del Duratón. Segovia

Hoces del Duratón. Segovia

Hoces del Duratón. Segovia

Hoces del Duratón. Segovia

Las Hoces del Duratón. Segovia

Las Hoces del Duratón. Segovia

Las Hoces del Duratón. Segovia

Ermita de San Fritos. Las Hoces del Duratón. Segovia

Ermita de San Fritos. Las Hoces del Duratón. Segovia

Hoces del Duratón. Segovia

Las Hoces del Duratón. Segovia

Las Hoces del Duratón. Segovia

Ermita de San Fruto. Las Hoces del Duratón. Segovia

Hoces del Duratón. Segovia

Sepúlveda. Hoces del Duratón. Segovia

Sepúlveda. Hoces del Duratón. Segovia

Sepúlveda. Hoces del Duratón. SegoviaSepúlveda. Hoces del Duratón. Segovia

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One thought on “Sepúlveda en la ruta de las Hoces del Río Duratón

  1. Encantadora ciudad, y encantador el entorno. La sola observación de las fotografías -ya que nunca he tenido el placer de visitar el lugar-, ya me transmite paz y regocijo interior. Somos privilegiados al tener tanta belleza en este país.
    Este verano pasado pasé muy cerca y tuve en mente realizar una ruta por las Hoces del Duratón, a la mínima oportunidad la haré.

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