Peña Trevinca, un legado de los hielos en el Parque Natural de Sanabria

 

SOLSTICIO DE VERANO

El Rincón del Trotamundos. 23/6/2013

Al noroeste de la provincia de Zamora, en la confluencia con Orense y León, se encuentran Los Montes de Trevinca, uno de los conjuntos montañosos de la Península Ibérica más impresionantes. Destacando su peculiar geología, paisaje y diversidad de flora y fauna. Un lugar más que atractivo para recorrer, al tiempo que ayudamos en lo posible a su protección y conservación, impidiendo cualquier tipo de alteración del estado actual de este espacio natural.

El macizo de Trevinca esta dominado por la cima de  Peña Trevinca (2127 m.) junto con otras montañas de menor altitud, Peña Survia (2095 m.), Moncalvo (2045 m.), Cerro Fallanquinos (2021 m). Este macizo se constituye a partir de las sierras Segundera al sur, sierra Calva al oeste, Sierra Ladeira al norte y la sierra de la Cabrera Baja al este. En todas ellas se formaron durante las glaciaciones numerosos circos y valles en forma de media nuez. Destaca por su longitud y belleza, el que nace a los pies de Peña Negra, lugar en el cual da sus primeros pasos el Río Tera que discurre a lo largo del  valle del mismo nombre dando origen, en la parte baja, al lago de Sanabria.

El macizo de los Montes de Trevinca, es de fácil acceso y se caracteriza por sus cimas redondeadas, y de suaves pendientes, salvo algunas excepciones como las caras noroeste de las sierras de Ladeira y Cabrera, donde los desniveles son considerables, con grandes pendientes de pizarra muy erosionadas por los hielos y el agua, en las cuales, durante los inviernos, se forman cascadas de hielo que cubren los empinados corredores y canalizos de la sierra.

El paisaje que nos ofrece este conjunto de sierras, circos y valles, es impresionante y su inmensidad y riqueza biológica es enorme, encontrándose en este espacio natural algunas especies endémicas de la Península Ibérica. Destacando por su rareza, el Geranium bohemicum que sólo se encuentra en este espacio natural de los montes de Trevinca y en los Alpes.

Los pisos superiores están cubiertos de una vegetación propiamente alpina, de pastizales, desprovistos en su mayor parte de arbolado. En los valles y laderas crecen brezos y piornos. Junto a las zonas rocosas, a orillas de los cursos de riachuelos, ibones y lagunas, aparece el bosque de ribera, para dar paso en zonas más bajas a densos bosques de robles, acebos, tejos, enebros, serbales, alisos y abedules.

Estos contornos están salpicados de hermosas y extensas lagunas, que surgen en los más insospechados rincones, huellas evidentes de las glaciaciones acaecidas en esta zona durante el cuaternario, siendo el mejor exponente, el lago de Sanabria, el mayor de origen glaciar de la Península Ibérica. Durante milenios, extensas capas de hielos de enorme espesor cubrieron estos espacios, las cuales llegaron alcanzar en algunas zonas los 500 m. de espesor, dejando en su retirada el  increíble relieve que hoy podemos  admirar.

En los inviernos estas sierras se cubren de nieve y son visibles desde puntos muy distantes. En este periodo invernal se pueden practicar en la zona, variados deportes de montaña, si el año es generoso en nieve. Deportes que van de la travesía clásica por nieve, al esquí de montaña o la escalada en hielo en la vertiente norte de la sierra, y cuando la nieve se retira  marchas a pie o en BTT.

La travesía  de la ruta de Trevinca, parte de la laguna de Los Peces. Unos ochocientos metros antes de llegar a esta, encontraremos un espacio acotado para dejar el coche. Desde el mismo aparcamiento, se toma un sendero que asciende por la ladera norte y pasa por la puerta de una pequeña cabaña existente en las cercanías de la laguna. Siguiendo en dirección norte por un acho camino marcado con estacas de madera en azul. El sendero atraviesa por una planicie por la que discurre durante un buen trecho.

Pasada la alta planicie, el sendero desciende por las suaves ladera de la sierra, para bajar hasta el curso del Río Tera, dejando el embalse de Vega del Conde a la izquierda, visible durante todo el descenso al valle. Cruzamos el curso del río por un pequeño puente que se halla en las en las inmediaciones del refugio y ascendemos por la margen derecha del río. El sendero no tiene ninguna perdida pues se halla bien balizado y en los cruces, unos postes con tablillas rotuladas, indican la dirección que debemos seguir.

En todo momento del recorrido por el valle del Tera, tenemos de frente la mole de Peña Trevinca y las laderas y circos que jalonan esta montaña, con lo cual el camino se hace muy ameno y nos permite ir disfrutando de la montaña. Por la izquierda del sendero, bajan pequeños arroyuelos que descienden del deshielo de los neveros que aun se conservan en la Sierra Segundera y de los circos que hay en el relieve de esta sierra en su vertiente oeste.

Las huellas de los glaciales

Hace 100.000 años, durante la últimas glaciaciones del cuaternario, y por un periodo de 90.000 años, se instaló sobre estas montañas del Parque Natural de Sanabria, una gran masa de hielo, llamado glaciar de meseta. Esta masa de hielo, que cubría todo el altiplano del norte zamorano, con un espeso manto, se derramaba por todos los valles que descienden de los puntos más altos, formando largas y potentes lenguas. Ríos de hielo que excavaron valles, transformándolos en anchos y profundos cañones tallados en la roca viva.

Es precisamente la dureza de la roca que forma este gran macizo, lo que nos permite hoy seguir contemplando esta espléndida morfología que, en otros casos y como ha ocurrido en el resto de los sistemas montañosos de la península, se hubiera visto alterada por la acción de los agentes erosivos posteriores.

La extensión actual del Parque Natural de Sanabria, que ocupa el extremonorocidental de la provincia de Zamora, supera las 23.000 hectáreas y afecta fundamentalmente a la zona montañosa de las sierras: Segundera y Cabrera. Aquí se conserva la morfología de los glaciares que durante el Cuaternario dejaron su huellas en estas latitudes, como bien puede verse en la cuenca del Lago de Sanabria, en el cañón del Río Tera y en el circo de Peña Trevinca, al igual que en Las lagunas de Lacillo, los Peces y Sotillo. Estas lagunas y otras más pequeñas que salpican el paisaje sanabrés, constituyen un autentico museo geológico, y son fuente de riqueza para investigadores y amantes de la naturaleza.

La comarca de Sanabria conserva el mayor conjunto de lagunas de origen glaciar de España, después de los Pirineos. En el Parque se cuentan hasta 35 de ellas, situadas a más de 1.500 metros de altitud. Todas se caracterizan por su forma de cuenco, siendo sus aguas limpias y abundantes, con gran aportación orgánica, por lo que en sus perímetros vive una rica fauna y una flora muy especifica y abundante que tiene en estas lagunas su hábitat.

Todo este conjunto geomorfológico, además de configurar un espléndido paisaje, es una fuente de información, donde se puede estudiar, sin salir de la península, un fenómeno que, como el del glaciarismo, nos queda muy lejos en el tiempo y en la distancia, ya que estos fenómenos en la actualidad solo se pueden observar en los casquetes polares.

De entre todas las huellas dejadas por las glaciaciones, sin duda la más impresionante y bellas, es las que dejo la lengua de hielo que descendía de la montaña por el cañón del Tera y que desembocaba en el lago de Sanabria.

El lago alcanza una profundidad de 55 metros y una longitud superior a los tres kilómetro, esto lo convierte en el mayor lago glaciar de Agua dulce de toda la península. Es también un bello paisaje, lleno de soledades, frondosos bosques y verdes praderas, que vive rodeado de leyendas, situando su origen en una maldición divina del pueblo que inundó, y del cual se escucha tañer las campanas cada anoche de San Juan.

INFORMACIÓN PRÁCTICA

COMO LLEGAR: Por la autopista A-6, dirección Orense, hasta llegar a la altura de Puebla de Sanabria donde se coge la carretera que va a Galende y de allí a El Puente, de donde arranca una carretera local que llega hasta Sanmartín y continua ascendiendo hasta la laguna de los Peces.

RECORRIDO: El recorrido es en sentido lineal, comienza en la laguna de Los Peces y asciende hasta Peña Trevinca. El regreso se hace por el mismo itinerario, aunque se pueden buscar algunas variantes. Los 25 kilómetros aproximados que tiene la ruta, se pueden hacer en unas 8 horas de marcha.

GRADO DE DIDICULTAD: Esta ruta no entraña apenas dificultad, el único tramo del recorrido con algo de pendiente, es la parte final de subida a Peña Trevinca. Durante el invierno, cuando la montaña esta cubierta por nieve y hielo, hay que tener precaución y llevar material adecuado, crampones y piolet.

ÉPOCA RECOMENDADA: Todas las estaciones del año son idóneas para hacer el recorrido por el Parque Natural del Lago de Sanabria y ascender hasta la cima de Peña Trevinca. Durante el invierno, estos parajes se cubren de nieve y hielo. En primavera y otoño, los bosques exhiben todo su esplendor y cromatismo y los piornos y brezos florecen dejando una bella estampa.

CONSEJOS: Se aconseja llevar botas de senderismo, comida y agua para el camino. Ropa de abrigo y chubasquero, el tiempo puede cambiar en  cualquier momento y comenzar hacer frío o llover, por ello es aconsejable ir prevenido para aguantar las inclemencias inesperadas.

MAPAS: Mapa del Servicio Geográfico del Ejercito, hoja 267, escala 1:50.000.

 

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