Las Salinas del Cabo de Gata, un oasis en la costa de Almería

El Rincón del Trotamundos. 20/1/2013

En un paraje desértico, entre el mar y las montañas volcánicas del Cabo de Gata, se encuentra uno de los humedales salinos más valiosos de la península ibérica, que sirve como descanso a las aves migratorias que viajan entre el continente europeo y África. Pero no solo para las aves migratorias, las Salinas de Monteleva, son también el hábitat preferido para otras muchas especies de la flora y la fauna almeriense que utilizan estos humedales para la reproducción y alimento, pues las salinas permanecen todo el año cubiertas de agua.

Los flamencos rosados, una especie muy abundante en el territorio africano, pero escaso en Europa,  disfrutan en las colmatadas Almadrabas de Monteleva, de absoluta tranquilidad y abundante alimento, proporcionado por las agua salinas y los sedimentos que arrastran hasta esta las corrientes. El clima templado y húmedo que se mantiene en la zona durante la mayor parte del invierno, favorece la presencia de estas aves así como de otras especies autóctonas.

Las Salinas del Cabo, se extienden a lo largo de unos cuatro kilómetros por tierras salobres y constituyen un conjunto de estanques y charcas, a las que llega regularmente el agua del mar, utilizando un complejo sistema de canales y acequias. Estas salinas se hallan situadas en lo que fue una antigua Albufera, explotadas por el hombre desde los tiempos de la colonización romana de la Península Ibérica.

El paraje natural de las Salinas de Monteleva, constituyen un admirable ejemplo de como la actividad del hombre en la naturaleza, no tiene por que estar reñida con la conservación del entorno, sino que además, como sucede en este caso, la actividad humana favorece el establecimiento en el lugar de una valiosa colonia de aves acuáticas, el crecimiento de plantas endémicas y un turismo sostenido.

La forma de conocer la Reserva de las Salinas de Monteleva, es recorriendo su perímetro a pie, para ello nos acercaremos hasta la localidad costera de San Miguel de Cabo de Gata y tomamos la carretera de Pujaire que va hasta el faro de Gata situado en la Costa de Almería. Tambien podemos tomar el sendero que discurre entre la extensa playa y las salinas. De esta manera y mientras caminamos, podremos observar las aves, recorrer la playa y  disfrutar de los pueblos costeros, Cabo de Gata, Monteleva y la Fabriquilla.

En el transcurso del recorrido por los senderos que bordean el parque natural de las salinas, debemos ser prudentes, el lugar es un área de Reserva de aves y está totalmente prohibido adentrarse en las zonas encharcadas o molestar a la fauna, por lo que es muy aconsejable llevar unos prismáticos y vestimenta no muy llamativa. La primera parte del recorrido finaliza en la Almadraba de Monteleva, un pequeño pueblo de la Unión Salinera, aquí podemos contemplar los métodos que se utilizan para la extracción de la sal, el proceso de transporte, manipulación y el envasado de esta.

El agua del mar se introduce a través de canales, y mediante compuertas, va pasando de un estanque a otro, en el transcurso de este proceso, el agua se va evaporando y aumenta su salinidad, hasta llegar al último de los compartimentos, donde se cristaliza y se convierte en la sal marina que consumimos en los alimentos. Durante el proceso el agua marina conserva un determinado estado de salinidad, lo que conlleva que en cada uno de los estanques, las especies de flora y fauna existentes sea diferentes al igual que el alimento.

Así en la Salinas de La Almadraba se encuentran peces, camarones y algas entre otros, ello permite que se pueda alimentar una legión de aves, convirtiendo al humedal en uno de los lugares más interesantes de Almería, por su biodiversidad y por la espectacular belleza que le dan los miles y miles de aves que durante los atardeceres se concentran en estas salinas de la costa almeriense.

Siguiendo la carretera de la costa o el sendero señalizado, llegamos hasta el pueblo de la Fabriquilla, un lugar mágico donde es posible tomar un agradable baño, disfrutar de la playa o contemplar el oleaje mientras nos tomamos una agradable cerveza en alguna de las terrazas que hay junto al mar. En la costa de Almería se pueden encontrar hoteles donde pasar la noche, desde estos establecimientos se disfruta de hermosas vistas de las salinas, las montañas volcánicas que circundan esta parte de la costa y unas espectaculares puestas de sol que iluminan toda la bahía de Almería.

Siguiendo la carretera llegamos hasta el Faro del Cabo de Gata, los arrecifes de la Sirena y la Torre de la Vela Blanca. Todos ellos son puntos estratégicos que se adentran en el mar y nos proporcionan privilegiadas panorámicas de esta parte de la costa almeriense y del mediterráneo. En días con buena visibilidad se puede observar con toda nitidez la costa de África.

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3 thoughts on “Las Salinas del Cabo de Gata, un oasis en la costa de Almería

  1. exelentes fotografos muy profesionales son una maravilla esos sitios con fotos espectaculares

  2. Me encanta! HE VIVIDO-DISFRUTADO ESA ZONA durante casi 30 años de mi vida y lástima no poder transmitir a los admiradores de faros, los profundos sentimientos, el carácter que imprime, disfrutar de algo tan hermoso, grandioso…

  3. Me llamo Puri. Naci
    En la Almadraba y mi padre Miguel murio en la fabri a de las Salinas.
    Marchamos a Almeria pero alli pasabamos festivos y vacaciones porq nuestra familia quedo alli
    Terminados mis estudios nos vinimos a Tarragona pero su belleza y su luz quedaron siempre en mi almaCada año vuelvo buscando aquellos caminos y playas q yo recorria cantando buscando quizas aquellos dias tan felices en q lo tenia todo.De sus rocas de sus olas y de sus montañas a las q subia en alguna ocasion con las cabritas de mi abuela forjaron mi caracter fuerte pero tierno y sensiblea lavaz
    cada verano voy en busca de esa bocanada de aire q me permite resister otro año fuera de alli
    Añoro la marina q recorria desdemi casa a la Fabriqilla para ver a la abuela y añoro todos los rincones q recorri con familiares q ya no estan pero q llevo en mi corazon
    i

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