Exposición de Rubenimichi y la magia de la diferencia

 

El Trotamundo. Roberto Salas. 28/10/2011

La pintura es el mayor de los trucos de magia, es ilusión pura, abre nuestros ojos a realidades paralelas, sorprende, emociona y muchas veces, extraña. Si hablamos del trío de pintores Rubenimichi, que se definen como un engendro de tres cabezas y seis manos, todo esto se acentúa. Con “Mágico”, su segunda exposición individual en La Fresh Gallery, nos transportan al mundo de la nigromancia y del circo antiguo, gracias a una serie de nuevas pinturas en las que no se revela ni un solo truco de la débil frontera que divide lo cotidiano de lo sobrenatural. Porque ese es el frágil contexto de estas pinturas, la confusión entre lo imposible y lo sencillamente raro, entre lo que es y lo que parece hecho “por arte de magia”.

Los cuadros de “Mágico” plantean un juego de representación basado en una realidad diferente, que alcanza la trasgresión sin apenas histrionismo, y que transforma la galería en una barraca de feria donde nos encontramos ambientes, objetos y personajes sacados del espectáculo de lo inquietante, dispuestos para crear escenarios propicios en los que mostrarnos todo tipo de sucesos sobrenaturales, extraños.

Hombres lobo y pitonisas, hechizos y supersticiones. Lo maravilloso y lo real. Siameses, animales, cabezas parlantes y fenómenos como la mujer barbuda son presentados aquí, no como entidades degradadas o subespecies humanas, sino como seres dotados con el don de la diferencia, ajenos a las “leyes naturales” y por ello, fascinantes y admirados.

Son los rostros de los magos y los deformes, pero también de los marginales, de los nómadas del circo, en los que el truco, la trampa, el postizo y la tara se convierten en mágica realidad creando un desfile monstruosamente bello, que pone de manifiesto la vulnerabilidad de sus protagonistas al mismo tiempo que su grandeza.
Las imágenes recuerdan a aquellos cuentos y leyendas que inspirados en la tradición gótica y en los relatos transmitidos por el boca a boca trataban de explicar lo inexplicable a partir de la imaginación y una buena dosis de comidilla, de una murmuración que aun hoy nos asusta y nos atrae a partes iguales.

En estos cuadros se ven esas historias grotescas del imaginario popular, que narran en sucesos más o menos reales y en sus protagonistas, genuinos outsiders cuya idiosincrasia escapaba a las normas sociales.
Rubenimichi participan en estas pinturas de una magia real que reconocemos y asimilamos: la magia de la diferencia, la que detectamos en nuestros ídolos transgresores, en algunos desconocidos que vemos por la calle o en nosotros mismos y que es donde reside ese carácter misterioso y atractivo, ese embrujo verdadero que actúa como una fuerza sobrenatural y asombrosa, que nos magnetiza más allá de los focos.

¿Qué hay en estos hombres y mujeres? ¿Por qué sentimos su inspiración, su libertad o su soledad como si fueran las nuestras? ¿Por qué nos fascinan sus miradas y nos hipnotizan los símbolos que pueblan estos lienzos? Rubenimichi chasquean los dedos y la respuesta se manifiesta, sencilla y abrumadora. Señoras y señores, estos cuadros son auténticos trucos de magia. Pasen y vean. www.lafrshgallery.com

Aventura y Ocio en la Naturaleza

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