Paseando la mirada por la mezquita de Córdoba, una joya de la arquitectura árabe

El Rincón del Trotamundos. Manolo Lopez. 9/6/2011.

Mezquita de Córdoba

La mezquita de Córdoba en su interior esconde dos mundos, dos conceptos de la belleza y el poder, y es uno de los exponentes más ilustres de la belleza y la barbarie que el hombre ha cometido a lo largo de su historia. Siempre la imposición de poder, de la grandeza, del dominio y de la avaricia. Estos conceptos han predominado en el pasado y siguen predominando en el presente, sobre los vencidos, sobre los humildes, sobre el contrario, sobre aquellos que no piensan como nosotros, y ello sin importarnos el valor de cuanto hemos destruido, pisoteado o enterrado.

Mezquita de Córdoba

Hoy son pocos los que discuten que la mezquita de Córdoba es uno de los monumentos más bellos y grandiosos, en todos los conceptos, de la arquitectura árabe en la Península Ibérica. Construida y sucesivamente ampliada y reformada por los arquitectos árabes, la mezquita es hoy un monumento al saber de esos pueblos que durante siglos, trajeron al territorio peninsular y europeo las ciencias, las artes, la filosofía las costumbre, y las refinadas tradiciones que predominaban, durante el primer milenio, en el mundo árabe. Esa mezcla de sabiduría, de arte y sentido de la estética, la podemos admirar hoy en los grandes espacios de este hermoso monumento cordobés que traspasa la luz y el paso del tiempo.

Mezquita de Córdoba

También podemos admirar, y como no, comparar, el lastre del poder absoluto, de la imposición y del mal gusto de los vencedores, como dijimos al principio, pues en medio de la Mezquita de Córdoba, el viajero se encuentra de bruces con un colosal añadido, una catedral de estilo plateresco que además de romper toda estética imaginable, y de haber destruido en su construcción, parte de la mezquita musulmana, rompe toda la armonía imaginable y el equilibrio del espacio y de luz, que consiguieron los constructores árabes.

Mezquita de Córdoba

Un monumento levantado por los cristianos, de un mal gusto, que solo pretende demostrar el poderío de los vencedores sobre los pueblos vencidos y su cultura. Hasta el “bárbaro” de Carlos V, cuando visito este lugar, no pudo por menos que exclamar, dios, quien a podido cometer tan ocena barbarie. Aunque si bien es cierto que él y sus arquitectos, siguieron el mismo camino, no respetando este principio y haciendo algo parecido en la Alhambra de Granda, cuando destruyeron una parte, aunque pequeña, de esta para construir el llamado palacio de Carlos V.

Mezquita de Córdoba

Mezquita de Córdoba

Mezquita de Córdoba

Mezquita de Córdoba

Mezquita de Córdoba

Mezquita de Córdoba

Catedral de Córdoba

Catedral de Córdoba

Catedral de Córdoba

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