Las montañas un bien de la humanidad

11 de Diciembre, Día Internacional de las Montañas


Las Naciones Unidas declaró el 11 de diciembre como Día Internacional de las Montañas, el tema de 2010 está dedicado a los pueblos indígenas y otras minorías que viven en los valles cerca de las montañas, de las que obtienen la mayor parte de los recursos que les permiten la supervivencia.

Uno de los objetivos de la conmemoración de este día, es dar a conocer las amenazas que sufren los pueblos que habitan en las regiones montañosas, ya que la mayoría de estas comunidades se enfrentan a la pobreza, la emigración, las enfermedades y a la inseguridad alimentaria. Con la conmemoración, también se pretende, además de sensibilizar a las personas que viven en la grandes urbes, la importancia que tiene la conservación de las montañas de nuestro planeta, y el ecosistema que las rodea. No es un capricho plantearse esta defensa a ultranza de las montañas, pues no solo están en peligro las tribus que viven en ellas y de ellas, también los estará el resto de la humanidad, las montañas y el ecosistema que las rodean son fundamental para el mantenimiento de la vida sobre la tierra.

Con esta conmemoración, también se pretende reconocer la valiosa contribución que los habitantes de estas zonas remotas pueden hacer para la superación de los retos mundiales del hambre, la malnutrición, la pérdida de la biodiversidad y el cambio climático que nos amenaza.

La cultura de las comunidades indígenas y tradicionales de las montañas, fue y aun lo sigue siendo, predominantemente agraria, y está determinada por climas de extrema dureza y terrenos escarpados, así como por los ciclos estacionales de las plantaciones y las cosechas. Para estas comunidades, la tierra, el agua y los bosques, a supuesto siempre su bienestar, su sentido de identidad, y el futuro de sus hijos depende de la gestión cuidadosa del medio natural en el que viven.

Las comunidades indígenas que se asientan entre montañas o cerca de estas, en su mayoría están conectadas con la tierra, de maneras que solo se saben expresar en términos espirituales lo que les une de por vida a esa naturaleza en que han nacido, viven y mueren.

El respeto del resto de la humanidad por esta visión del mundo que tienen los pueblos de las montañas y la protección de los lenguajes, la música tradicional, la artesanía que producen, los cuentos tradicionales trasmitidos por sus antepasados, los mitos y creencias que la expresan, es fundamental para su supervivencia. Este patrimonio intangible de la humanidad, también enriquece a las personas que viven lejos de las montañas y de estas tribus, porque proporciona inspiración e información de la evolución de la sociedades actuales y hace posible una relación más sostenible entre la humanidad y la naturaleza.

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