Un día en la vida de dos montañeros escalando el Zinaltrothorn

Una cima de los Alpes muy excitante para buenos escaladores

Manolo Santervás Martín


Hola amigos de El Trotamundos, os vais a quedar sin la aventura de la subida al Cervino porque no vamos a subirlo, al menos este año. Tras hacer el pico Zinalrothorn con el guía hemos decidido no contar más con él. El primer día se le vio amable, simpático, pendiente de todo… el día del ascenso ya estaba nervioso a primera hora, me mandó ponerme el arnés cuando ya lo llevaba puesto.

Nada más salir se confundió de camino y subió una morrena que tuvimos que bajar por bloques inestables. La segunda es que atravesamos un glaciar sin encordar y sin crampones….Iba a todo meter, yo tras él y David se iba quedando….le digo que le esperemos y me mira como diciendo de qué vas.

Subimos por una chimenea a un campo de bloques y dice que vamos mal en la roca y muy lentos… Nos manda subir por ella tal como ibamos: atados los tres, yo atrás y sin seguros… si nos caemos pues ya sabes dónde acabamos. Al llegar a una brecha decide sacar la cuerda entera y hacer largos, pero en lugar de atarnos a cada uno a un extremo se ata él a un extremo y nosotros dos juntos en el otro a tres metros uno de otro.

Seguimos por la roca medio helada con crampones, empieza a vociferar y a discutir con David, sólo entiendo la palabra “tomb” (caer) y “mort” (muerto), se le ve fuera de sí. Tras superar una pequeña torre llegamos al paso clave la placa Biner que está también con algo de hielo y hay que seguir con crampones. Pasa el guía con más pena que gloria, que pensé que se caía, y nosotros trás él. Sigue la movida de voces y todo en francés que según me contó David mejor no entenderle. Llegamos a un gendarme que hay que bordear por la derecha, el dice que por ahí no y que subimos de frente (es extraplomado, estamos a 4000 y pico metros y con crampones) pasamos como podemos en no se qué dificultad tendría.

Llegamos a la cumbre a las 10 por lo que nuestro horario no era malo. Siguió la movida que si somos unos suicidas, que si nos vamos a matar los tres, que si está muy viejo, que no tenemos nivel para asegurarle bien (tot en fransua). Empezamos a bajar destrepando en lugar de rapelar. Tardamos porque había otra cordada delante, el tío ya estaba como histérico. Decidió descolgarnos a los dos juntos como sacos de patatas porque no se fiaba de cómo rapelaríamos, me iba descolgando bastante rápido con David encima a dos metros y teniendo que buscar a un lado u otro el siguiente pitón para montar la reunión… total un cuadro…

Llegamos de nuevo al glaciar, de nuevo sin crampones, me caigo a una grieta de unos seis metros y al no ser muy ancha instintivamente (o por suerte) me giré y quedé colgando con un brazo en cada borde por lo que pude salir medio reptando a un lado… llegamos al refugio a las tres y media. Ya vuelve a ser todo amabilidad, pero desde luego un guía que me habla francés, me dice que si me caigo me mato, no me da seguridad, se confunde en varios sitios, se vuelve histérico si las cosas pintan mal, no asegura en glaciares y pasa de lo que se le dice no es lo que yo quería. Asi que tras la cena hablamos con él y le decimos que hemos decidido no continuar con sus servicios.

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6 thoughts on “Un día en la vida de dos montañeros escalando el Zinaltrothorn

  1. También es mala suerte que os toque un guía semejante. Deberíais de comentarlo a la asociación de guías para que tuvieran conocimiento. Y nada, que el Cervino voy a tener que regresar para que lo puedas hacer Manolo. Jajajaja…

  2. Enhorabuena por conseguir subir y bajar con vida de ese picazo.
    Lo siento por la decepción del guía. El Cervino va a seguir ahí y ya sabes que compañeros de aventuras no te van a faltar 😉
    Ánimo y suerte en lo que queda del viaje.

  3. Ya es mala suerte lo del tipejo ese, estoy con Kike, deberíais informar a la asociación de guías o dónde sea para que quede constancia de lo vivido y a lo mejor, tomen medidas. Por lo demás, enhorabuena y seguro que a pesar de todo tienes unas instantáneas impresionantes que enseñarnos.

  4. Gracias a los tres, siempre es mejor meterse en estos asuntos con buenos amigos y mejores compañeros de cordada como es vuestro caso, seguro que como decís las montañas siguen ahí y tenemos ocasión de acercarnos a ellas. Sí que voy a mandarle un mail contando lo sucedido al responsable de los guías que iba a ser nuestro guía inicial: Bruno Hassler (el que conocimos en el Finsteraarhorn kike). Un abrazo

  5. Que si el guía es tal, que si me caigo en la grietita, que vamos sin crampones, que si la cuerda “pascual”, que si ponte el arnés si ya lo tienes puesto… vamos que no habéis podido inventaros más excusas por la caquita que os ha entrado! Para la próxima tendremos que abriros la huella y poneros el arnés y los crampones como si fueseis bebecitos… Al menos las fotos son decentes ;D

    La verdad es que es una pena lo del guía, seguro que el año que viene tenéis más suerte!

    Un abrazo

    Rosa y Alberto

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