Dos belgas explorando el mundo kártico de los Picos de Europa

Fotografías de Len Beké y Lothar Boeykens, Texto por Len Beké

En septiembre del año 2008 me fui a caminar en Gales durante onze días por el sendero de Offa’s Dyke con mi amigo Lothar. Fue la primera vez que hicimos senderismo durante más de un fin de semana y el exito fue total. Decidimos hacer otra ruta el próximo verano, con terreno más montañoso y remediando el error que cometimos en Gales: no llevar cámara.

Len

Yo, el primer día de travesía

Al final decidimos ir a los Picos de Europa. Compramos una guía de Ediciones Desnivel (La alta ruta de los Picos de Europa, por Luis Gonzalez y Loli Palomares) y dos mapas de Adrados Ediciones en 1/25.000 en la librería de viajeros Atlas & Zanzibar. Compramos los billetes de autobús y subimos al mismo 5 horas despues de mi último examen, el día 22 de junio. Unos veinte horas más tarde estamos en Potes, Cantabria.

Lothar con el sombrero de su padre – que le quedaba pequeño

Teníamos catorce días para llegar a Cangas de Onís al otro lado de esta masa de roca caliza, unos 250 kílometros a recorrer, y tres macizos a explorar.

Nieve en el Collado de San Carlos

Ya el segundo día de nuestra travesía nos encontramos con lo que sería el tramo más dificil. Para entrar en el macizo oriental tuvimos que subir por el Canal de San Carlos superar el collado del mismo santo. Las montañas al lado izquierdo en la foto bloquean el sol por lo que, el día 24 de junio(!), el sendero que nuestro mapa indicaba estaba oculto bajo 30 centímetros de nieve a partir de los 1500 metros hasta el collado a dos mil y pico. En un momento había nieve que nos superaba en altura.

Nieve y niebla en el Canal de San Carlos

Más de lo mismo

Len

Intentando evitar la nieve por las piedras, una de ellas se movió

Pero seguimos

Y somos recompensados

En el refugio de Ándarra comemos solos y Lothar se pone a dormir. Yo me quedo abajo y sigo comiendo. Llegan tres ornitólogos, estudiantes que pasarán el año entero investigando la copulación de aves en los tres macizos. Tienen mi envidia.

Bajando a Sotres encontramos una aldea abandonada, hay un solo hombre en el pueblo y tiene prismáticos.

En Sotres se nos echa la noche encima y nos toca buscar un lugar de acampada a oscuras. Al final encontramos un sitio oculto de la carretera al lado de una cabaña. Es esa la maldición de lo civilizado: la gente no puede dormir dónde quiere y acaba haciendo escóndite en el lugar más inadecuado. Digamos que la noche era mala. Evitemos usar palabrotas.

Esta montaña al oeste de Sotres no forma parte de los propios Picos y por eso recibirá menos visitantes de los que vale

Al día siguiente hacemos las compras en Sotres. La idea es comprar comida para cuatro días. Subiremos a la Vega de Uriellu hoy, para seguir por Horcados Rojos y Collado Jermoso y bajar a Posada de Valdeón. Ésta era la idea…

El pueblo de Bulnes está ahí abajo

El Picu Uriellu sale de las nieblas

Dormimos en el refugio de Uriellu por pereza. Hace frío fuera y hay buena charla dentro. Hablamos con una pareja inglesa y un grupo de escaladores extremeños. Se hace claro que la ruta planificada es imposible sin material de nieve.

Partimos tarde. Exploramos la Vega, nos vamos al otro lado del Naranjo. No queremos bajar.

Esta mujer estaba recogiendo leña y Lothar ofreció ayudarla, vende queso de Cabrales y vive aqui en verano.Su marido estaba en el hospital de cabrales. Creo que mantienen el refugio de la Terenosa. Nos llamaba hijos míos.

Acampabamos donde el río que pasa por Bulnes se une al Cares (puente de la Jaya). La ruta del Cares era como la esperaba: llena de gente y muy guapa. Lo hacemos rápido. Cuando paramos nos pasa gente que tendremos que pasar otra vez.  Supongo que deberíamos haber empezado más temprano.

La garganta del Cares

Llegamos al pueblo de Caín al mediodía y hacemos una pequeña siesta. Llamo a casa y al refugio de Urriellu donde dejé un jersey. Lo enviaron a mi casa sin problema, por lo cual gracias. A las tres nos echamos una larga subída a Vegahuerta.

Subimos por esta ladera al Puerto de Cuba

Lothar escogió una línea mejor…

Cabritos era mi montaña favorita

Desde el Puerto de Cuba vimos estos revecos correr por la nieve

El sol se pone a nuestras espaldas. El Macizo de los Urrieles se pone naranja

La Cordillera Cantábrica nos invita al oeste. Tardaremos en aceptar la invitación

El viento en la vega es impresionante. No se ha calmado en la noche y no se calma por la mañana. Sacamos los sacos de la tienda para desayunar

Un nevero en forma de pájaro y una roca que se parece a Pacman desde el Collado del Burro

En el Refugio de Vegabaño nos informan que en Soto de Sajambre hay una tienda donde podemos hacer un reabastecimiento. Tenemos toda la tarde para llegar y decidimos explorar un poco.

Encontramos este magnífico roble al sur. Todos conocen el llamado Roblón al este del refugio, éste sin embargo está mucho mejor ubicado para fotografiarlo

La gente en la pequeña tienda es muy pero que muy amable. Es un domingo pero nos abren, nos enseñan cómo beber sidra y hasta nos dejan cocinar en su casa. Dormimos en frente de la iglesia.

Lothar dejó el impermeable en el refugio de Vegabaño pero importa poco porque tenemos que volver por allá en cualquier caso. Hoy nos quedamos en el valle, vamos a seguir el río Dobra hasta un embalse dónde, segun el mapa ha de haber un especie de canal para entrar otra vez en el macizo. Los mapas por cierto no lo llevan bien, están bastante dañados. Los maquillamos con cinta adhesiva.

Yo estudio el mapa para orientarme en la ruta

Encontramos dos montañeros que nos informan que el collado que queríamos tomar hasta Vegarredonda tiene grandes neveras. Por su descripción nos creemos ante otro Canal de San Carlos, decidimos no arriesgarnos.

Montamos la tienda al lado del embalse y vamos en busca de agua. Hay luz en una cabaña de pastores poco más lejos. En la cabaña está un inglés, está aqui desde hace dos semanas. Tiene un acuerdo con los dueños. Nos ofrece pastas, vino y conversación. Toca trompeta para nosotros y suena sublime. La oscuridad y la acústica del valle dan algo fantasmal a la música. Notamos que la noche se hace larga pero solo son las doce cuando regresamos a la tienda. Nuestro ritmo se ha adaptado al sol.

Intrigante especie de espuma

Hoy no sabemos que ocurrirá. Queremos entrar otra vez en la montaña pero parece infactible. Continuamos por el Dobres y lo cruzamos, pasarémos el resto del día intentando cruzarlo otra vez. Nuestro mapa acaba.

Despues de diez días por los desiertos kárticos parece imposible que una montaña pueda tener hierba en su cumbre.

No me acuerdo del nombre de este pueblo, y como el mapa se acababa…


Somos previsibles. ¿Como íbamos a no aburrirnos por la carretera? Cortaremos la distancia atravesando unos pastos que no sabemos de quién son ni adónde van. Como el mapa se acababa. Pero bueno, vamos al este y no nos podemos perder porque el río está ahí en alguna parte. Llegamos a otro pueblo que no me acuerdo como se llamaba, donde nos dicen que hay un sendero por el castañar que nos llevará a otra carretera a cinco kilómetros de Cangas.

Acampamos aquí. Hay un bar en la carretera y compramos sidra para la cena

Quedan tres días y ya hemos llegado. ¿Ahora qué? Pues tomamos el autobus a los lagos y todo va mal. Puede parecer imposible pero nos perdemos. Al salir del centro de interpretación tomamos la pista a la izquierda. La pista es tan ancha, pensamos, que debe de ir al otro lago. Pues no. Lleva a unas cabañas y muchas ovejas y vacas.

El lago de Enol hemos visto, el otro no…

Ya es tarde cuando partimos para Vegarredonda, queremos ver el collado que no hicimos. No parece haber nadie en el refugio cuando llegamos a las diez y media. Tomamos agua de la fuente y dormimos fuera en la tienda.

DSCN1051

Hay un mirador por allá pero la vista se ve desde acá. Los miradores son una locura de gente que no sabe ver (¿o será gente que no sabe andar?)

Por la mañana está lleno. Nos encontramos con un grupo de escaladores italianos que hemos visto ya varias veces, la primera en Uriellu. La guarda del refugio no está contenta, fingo no saber castellano.

El peor momento para la niebla

Ir al collado no tiene sentido con este tiempo. Tampoco lo tiene lo que vamos a intentar pero lo veo como entrenamiento en el uso del compás. Vamos a intentar ir 15 kilómetros al este hasta Vega de Ario por un sendero poco usado. En realidad hacemos unos 5 sin sendero hasta encontrar algo que podría serlo y dar la vuelta atrás, salimos donde empezamos tres horas antes.  Estoy convencido que era bueno para nuestro sentido de orientación… Por lo menos resultó para hacer buenas fotos.

¿Buenas fotos y niebla? Pues los sujetos estaban muy cerquita…

Volvemos por el mismo camino que venimos ayer. Se acabó. La niebla nos pone tristes. El autobús nos lleva a Cangas.

El autobús nos lleva a Oviedo. Oviedo no tiene camping. Engañamos a unos buenos peregrinos para tener donde dormir. Hablamos con un peregrino Portugués que “Não gostava de Santiago” y siguió adelante.

El autobús nos lleva a casa.

Lothar es Pelayo…

DSCN1029

… y yo también

2 thoughts on “Dos belgas explorando el mundo kártico de los Picos de Europa

  1. esta muy bueno tio me gustaron mucho las fotos sobre todo cuando estas tu ajjajajajaa ke risas niño enga chaooss

  2. me encanta las fotos,a mi tambien me gusta la naturaleza,en la foto de la estatua de pelayo yo tengo otra igual,saludos y espero que cuelgues mas fotos

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