El Cañón de Añisclo, memoria de los antiguos glaciales

Luis Romo y Lorenzo García González

Cañón de Añisclo

Esta ruta por el pirieno de Huesca discurre por el cañón de Añisclo, una de las formaciones geológicas más peculiares del Pirineo hocense, cuyo sendero transita por el lecho del río Asó que fluye entre paredes calizas de impresionate altura, bosques de hayas y abedules, y un sinfín de cascadas y rápidos de agua, que culminan en el puente medieval de San Urbez.

Cañón de Añisclo

En la parte más meridional del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, sobre la llanura de una meseta calcárea, los hielos que en el cuaternario descendían de Las Tres Sorores, labrarón en la roca caliza, un profundo cañón, que se adentra en el corazón de la montaña, dejando a su paso un espectacular paisaje. Grandes paredones rocosos se alzan verticales a ambos lados del barranco cincelados por el paso del tiempo que resisten el empuje de la montaña que desciende como un oleaje sobre la meseta. El cañón de Añisclo se retuerce una y otra vez y sigue subiendo lentamente hasta situarse frente  al gran murallon rocoso del Perdido y el collado de Añisclo paso obligado hacia el valle de Pineta.

Frutos del Acebo

Por el lecho del cañón de Añisclo, descienden las aguas del río Bellós ocupando el curso por el que en época de las glaciaciones lo hacian las lenguas de hielo, al igual que entonces las aguas procedentes de la montaña buscan los estensos valles que se extienden a los pies del Pirieno donde se amansa su bravura y sosiegan el paisaje. El río en su recorrido por el fondo del cañón, forma grandes charcos, profundas pozas y saltos de agua que se suceden en forma de escaleras, cascadas y bellos rapidos llenando este anfiteatro natural de armonicos sonidos que se mesclan con la brisa del viento al rozar las hojas delos arboles y el canto de las muchas especies de aves que habitan estes paraje.

Cañón de Añisclo

Todo en este lugar adquiere proporciones espectaculares, también el nacimiento del río Bellós que tiene lugar en la cascada de Font Blanca. El río emerge, como por arte de magia, de las entrañas de la montaña y utiliza para ello la cavidad de una cueva abierta en la roca a gran altura, en ese punto el agua proveniente de la fusión de la nieve y el hielo que durante la estación invernal se acumula en la montaña, se lanza al vacío buscando el tortuoso lecho del cañón de Añisclo. Es un espectáculo increíble, el que se produce en este hermoso escenario natural, donde las pétreas rocas se funden en un todo armónico con la cascada, los troncos secos y blanquecinos por la hación de los elementos, de los viejos pinos que como efijes resisten erguidos el paso del tiempo. Pinos que conviven con los frondosos tejos que llenan de verdor el valle, especialmente cuando las hayas y los abedules, visten con sus mejores colores, o yacen desnudos de hojas por la llegada del jelido invierno. Asulado las encinas y los acebos atrapan los ultimos rayos de sol que las nuves dejan escapar llegando hasta las profundidades del cañón llenando el espacio abierto en las trañas de la tierra, de una tenua luz.

Cañón de Añisclo

La vegetación ha colonizado los inaccesibles rincones del desfiladero de Añisclo y crece en los lugares más inaccesibles he insospechados de los verticales paredones rocosos, bajando hasta el mismo lecho del  río, junto al cual se agolpan servales, robles, bojes, alisos, arces, arándanos, majuelos y manzanos silvestres, toda una colección de especies arboreas que forman un mosaico vegetal de gran valor botánico, con especies endemicas que proceden de la época de las glaciaciones.

Cañón de Añisclo

RECORRIDO

A la entrada del cañón nos recibe el hermoso puente medieval de San Úrbez, bajo cuyo airoso arco pasan las turbulentas aguas del río Belló y muy cerca de este, protegida por el abrigo de las paredes rocosas, se halla la ermita rupestre del mismo nombre, a la que acuden con frecuencia los devotos de las aldeas cercanas.

Cañón de Añisclo

Desde la Ermita de San Urbez, parte una senda que asciende por todo el cañón de Añisclo. El sendero cruza el río Bellós en un parde ocasiones, utilizando para ello pequeños puentes de madera o cemento intalados por la aministración del Parque. Se sube sin prisa, unas veces el cañón se ensancha un poco y nos deja ver el cielo, otras las paredes casi se juntan con lo cual solo podemos observar una estrecha franja de cielo que como una linia se situa sobre nuestras cabezas. El camino serpentea como lo hace el río y el río como le obliga hacerlo el cañón, asi hasta alcanzar la cabecera del valle, donde el cañón se ensancha antes de abrirse a las foces de la montaña donde podremos deleitarnos con la cascada de Font Blanca.

Cañón de Añisclo

INFORMACIÓN PRACCTICA:

CÓMO LLEGAR:

Desde Huesca hay que seguir la N-240 que llega a Barbastro, para tomar aquí la N-123 hasta su cruce con la A-138 y coger esta carretera hasta la Escalona. Tras recorrer 13 kilómetros de carretera en sentido unico por el desfiladero del río Bellós, se llega al aparcamiento de la ermita de San Urbez, donde hay que dejar el coche.

DISTANCIA:

La ruta tiene una duración apoximada de unas 7 horas de ida y vuelta, con un desnivel, aproximado, de 700 m.

SITUACÓN:

Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Vertiente sur del mazizo del Monte Perdido, cabecera del río Bellós.

PUNTO DE PARTIDA Y DE LLEGADA:

Puente de San Úrbez, es el punto de partida y de llegada. El coche se deja al lado de la carretera que es donde esta el aparcamiento.

CARTOGRAFÍA:

Mapa Guía Excursionista Ordesa y Monte Perdido. Editorial Alpina. Escala 1:40.000.

INFORMACIÓN:

Oficina de Turismo de Escalona. Tel. 974 50 51 31.

Oficina de Turismo de Aínsa. Tel. 974 50 07 68.

Federación Aragonesa de montaña. Tel. 976 22 79 71. E-mail: fam@fam.es http://www.fam.es/web

Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Tel. 974 24 33 61. Torla. Tel. 974 48 64 72. E-mail: ordesa@mma.es http://www.ordesapirineos.com

Cañón de Añisclo

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