ALBARRACÍN: DEL ROJO DE SU ARENISCA AL BLANCO PRIMAVERAL

Albarracín

Quienes visitamos los Montes Universales los días festivos de Semana Santa disfrutamos/padecimos una amplia variedad de fenómenos meteorológicos.
El sol que brilló el jueves animaba al paseo entre las imponentes rocas de arenisca roja del barranco del Cabrerizo. En sus abrigos naturales los primitivos pobladores de la región registraron artísticamente la fauna que convivía con ellos junto con escenas de su vida cotidiana. Por la zona también vimos muchos aficionados a la escalada de bloques o boulders acarreando las colchonetas utilizadas para amortiguar las caídas producidas en esta práctica deportiva que se realiza sin cuerda.

Cabrerizo

Cabrerizo

A escasos cuatro kilómetros nos esperaba el alojamiento en Albarracín con todo el interés histórico-artístico de este lugar y los desfiles procesionales acompañados con el ritmo vibrante de una banda de sonoros tambores.

Tamborrada

El viernes nos recibió un cielo nublado y un frío viento del norte que presagiaban lo que habría de venir. El recorrido del barranco de la Hoz entre Calomarde y Frías de Albarracín fue un grato paseo a resguardo de los altos cortados poblados por los buitres. Pero la ruta circular por el monte de La Muela junto a Frías nos proporcionó un inesperado contacto con la nieve que cubrió el entorno con un espesor de diez centímetros. Los pinares dominantes en esta región se vistieron de blanco ofreciendo bellas imágenes más propias de fechas pasadas. A la vuelta hicimos la parada obligada en la cascada de Calomarde para apreciar toda su belleza resaltada por la matizada luz de la tarde húmeda.

Nevada Frías

Calomarde

La nieve también estuvo presente el día siguiente imponiendo una modificación del plan previsto. Era más aconsejable el momentáneo abandono de las inclemencias propias de la montaña para visitar la capital de la provincia donde el arte mudéjar embelleció las edificaciones de épocas pasadas.

Bco Hoz

Aprovechamos la mejoría climatológica del domingo para recorrer Albarracín por última vez en esta ocasión. El paseo se vio enriquecido por los interesantes comentarios de una guía local que nos abrió a antiguos mundos encerrados entre la arquitectura de roja arenisca que creó esta ciudad.

Teruel

Texto y Fotografías de Javier Elcuaz del Arco

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