PARQUE NACIONAL DE MORROCOY

MUJERES VIAJANDO POR LA GRAN SÁBANA VENEZOLANA

Hola, estoy aquí de nuevo!!!!

Os escribo hoy porque mañana nos vamos a hacer un tour de 4 días súper chulo: ver pueblos andinos, hacer trekking, rafting, montar a caballo, pescar pirañas y hacer safari… ya os contaré. El contacto lo volveré a tener con vosotros el lunes, cuando finalicemos nuestro viaje en el Caribe pero en la parte occidental, en el Parque Nacional de Morrocoy, vaya playas!!!!
Hoy estamos visitando la ciudad De Mérida; es un ciudad muy europea; a mi se me asemeja a Andorra. Muy distinto a lo que hemos estado viendo en Venezuela… pero está bien, es una ciudad puente para hacer deportes de aventura, senderismo, montaña, … y además llegar hasta Colombia; estamos a 4 horas de la frontera, cerca de Cucutá.
Bueno proseguiré con nuestras andanzas, que ayer por tiempo me fue imposible, aparte que el teclado y el ordenador eran tan malos que se me hacía imposible escribir.
La verdad que la ciudad de Santa Elena ha dado para muchas páginas; pasan los días y recordamos muchos momentos mágicos, graciosos, entrañables en ese peculiar lugar, cerca de la frontera con Brasil, a 10 minutos en coche de La Línea. Nosotras fuimos a la frontera porque nos aconsejaron que era económico sacar dinero, moneda reaes, en el cajero internacional del Banco del País, para luego cambiarlo en la ciudad en un lugar llamado “Las cuatro esquinas”; donde aquí fue duro negociar pero al final nos salimos con la nuestra.

Santa Elena de Uarén es un lugar donde conviven más de 50 nacionalidades distintas; los originarios del lugar, los indígenas, dicen que es donde se encuentran más influencia “Criolla”, mezcla venezolana con cualquier otra nacionalidad. También aquí es un lugar donde no hay impuestos y se mueve mucho mercado de todo tipo… aquí los controles de militares son abundantes, aunque la verdad es que más que controlar pasan el rato.
Como comentaba pasamos la tarde-noche con un grupo de gente del lugar, nos trataron como si fuéramos del lugar. Las conversaciones eran superinteresantes, ya que intercambiamos información de todo tipo: costumbres, religión, educación, política… Después nos llevaron al único sitio abierto para bailar, y nos enseñaron diferentes tipos: aquí hay mucha influencia brasileña y los bailes brasileños son curiosísimos y difíciles; aunque ellos lo hacen que parecen que lo han hecho toda su vida, da igual que sean gente mayor, pequeña, gordos, delgados, es impresionante como se mueven…
Al día siguiente, lunes, nos fuimos al Pauji; contratamos un jeep para ir a ese hermoso lugar; un camino de tierra de duración 2 horas y media, con un paisaje espectacular. Es un asentamiento jeepy, de casas prefabricadas muy salteadas, no parece un pueblo. Aquí permanecimos un día porque se salía de nuestro presupuesto, muy caro permanecer allí. La verdad es que aprovechamos el tiempo al máximo porque es un lugar tranquilo y remoto. Ese día visitamos 2 Cascadas: La Catedral y el Pozo Esmeralda. Estábamos solas y fue un gustazo bañarnos es esas aguas… lugares tranquilos, bonitos y con una energía… para momentos románticos!!!!!
Al día siguiente nos fuimos por la mañana a visitar el Abismo; un lugar con una espiritualidad. Después de realizar un subida de 1 hora más o menos, con un trayecto no complicado, pudimos divisar el entorno. La frontera entre Brasil y Venezuela donde se contempla grandes montañas con abundante vegetación; un bosque impenetrable que sólo se puede pasar en avioneta… Dicen que esa zona junto con la Sábana, donde se encuentran los diferentes tepuyes, es la zona considerada más antigua del planeta. Aquí hay muchas leyendas y es muy visitada por científicos y gente que cree en ciertos misterios de la vida… también para contar en diferentes capítulos.
Por la tarde volvimos a Santa Elena, pero esta vez para despedirnos de toda la gente que habíamos conocido y que nos había tratado tan excelentemente y además para agarrar el autobús que nos llevara a Ciudad Bolívar y hay conectar con otro bus que nos llevará a las playas del Caribe (pero de la parte oriental del País), al parque nacional de Mochima, entre Puerto La Cruz y Cumaná. Este punto fue muy emotivo, porque tuvimos que despedir a 2 grandes amigas del grupo, ya que su destino es pasar los otros 15 días en Guatemala, fue muy triste para el grupo, en estos momentos parece que nos falta algo. Enfin.
Ya estamos acostumbradas a pasar horas y horas en el bus, por eso aprovechamos a viajar por la noche que se hace más corto y más cómodo; esta vez fueron unas 19 horas, aunque se nos hizo un poco más pesado porque hay gente, como en todos los lados, que no nos dejó descansar, y aparte el frío que se pasa dentro de ellos, que tenemos que vestirnos con ropa larga y ponernos el saco; y encima se estropeó el bus y nos pasamos en la carretera como una hora hasta que llegó otro bus, y éste si que era viejo; menos mal que nos quedaban pocos kilómetros para llegar a nuestro destino.
Nos aconsejaron que nos hospedáramos en la Bahía de Mochima, que es un sitio seguro para los extranjeros y desde aquí es fácil acceder a diferentes actividades y playas; lo peor es que, como todo en este país, tienes que contratar a un guía que te llevé a playas caribeñas porque sólo se puede ir en lancha.
Nuestro primer propósito era encontrar un sitio para alojarnos; al final, como siempre, tuvimos la suerte o la desgracia, porque la mujer era una bruja, de encontrar habitaciones. Su hermano era guía y él fue el que nos hizo un tour en lancha para visitar el parque nacional. Súper chulo. Visitamos diferentes islas con sus diferentes playas, hicimos snorkel y vimos algunos arrecifes de corales y también vimos delfines… Un día de playa guay, donde comimos pescado recién cogido del mar… un día, como tantos, divertidísimo…
Bueno, que os tengo que dejar, si puedo luego sigo…. aunque hoy por la tarde me voy a hacer parapente… que guay!!! ya os contaré.

Texto de Isabel González Gómez

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