EXPEDICIÓN EN LAS MONTAÑAS SUIZAS

Texto y fotografía de Eva y Max

null

null

null

null

Nuestros amigos Eva y Max, nos mandan un relato de su aventura por los Alpes Suizos y además nos envían para publicar en el Trotamundos, un buen número de fotografías de espectaculares paisajes y de la actividad montañera que han realizado en estas montañas.

Después de fantasear durante meses con la posibilidad de organizar una breve expedición en las montañas suizas, el puente del 1 de noviembre ofreció por fin las condiciones óptimas para llevar el proyecto a la práctica: cuatro días libres y excelentes previsiones meteorológicas. Dos argumentos más que convincentes que nos animaron a empaquetar el material en un suspiro, y enfrentarnos a las casi siete horas de coche que nos separaban de Interlaken, donde establecimos el campamento base. Como de costumbre, salimos de París sin tener muy claro a dónde nos dirigíamos, pertrechados con todo el material y con una guía de escalada deportiva “plaisir” de la zona, aunque temíamos que el frío limitara la actividad y nos impidiera calzar los pies de gato. Como podréis observar en las fotografías, la realidad fue bien distinta: el Oberland nos regaló temperaturas más que agradables, sol radiante y un cielo azul sobre el que se recortaban las cumbres nevadas de algunas de las montañas más emblemáticas de los Alpes.

null

Decidimos dedicar un día a la escalada y aprovechar el resto para caminar, y he de reconocer que si bien las paredes calcáreas de Hintersberg nos dejaron más que satisfechos, en las incursiones senderistas echamos de menos un poco más de organización logística previa. Aprovechar la temporada baja para visitar la zona reporta la enorme ventaja de que uno se encuentra ante un paraíso absolutamente desierto; la contrapartida es que el acceso a determinadas zonas se convierte en una odisea (hay carreteras de montaña a las que no tienen acceso los vehículos particulares, y parece que en esta época no circulan los autobuses ni funcionan los telesillas). Como podéis imaginar conociendo la espontaneidad organizativa que nos caracteriza, descubrimos este pequeño gran detalle cuando era demasiado tarde para buscar rutas alternativas, y a pesar de los intentos rompe piernas de salvar el desnivel corriendo campo a través, no conseguimos alcanzar los objetivos previstos. Eso sí, regresar a la luz del atardecer siguiendo el ritmo de los cencerros de las míticas vacas suizas compensó con creces la fatigosa subida!

null

El día dedicado a la escalada fue un acierto pleno. La pared de Hintisberg, orientada al sur, nos protegió del viento y nos permitió disfrutar de temperaturas más propias de agosto que de principios de noviembre. Elegimos una vía de varios largos que a priori no entrañaba grandes dificultades. Sin duda lo más especial de la zona era poder escalar frente al tridente formado por el Jungfrau, el Mönch y Eiger, que ofrecían un panorama francamente impresionante. A medida que ganábamos altura sus cumbres adquirían majestuosidad. La última reunión, desde la que después rapelamos, era una terraza de roca situada a 100 metros de la base. Desde allí, cómodamente sentados, dominábamos los prados que los últimos rayos del sol comenzaban a teñir de dorado. Frente a nosotros, las cumbres nevadas infundían auténtico respeto. Reinaba el silencio en mayúsculas, casi irreal… un momento tan intenso que es difícil de explicar, pero que para mí encierra la esencia del viaje.

One thought on “EXPEDICIÓN EN LAS MONTAÑAS SUIZAS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *