Texto y fotografía de Rafa Álvarez

Zamora está situada en un lugar estratégico que domina el río Duero, en los altozanos de la peña de Santa Marta. Las murallas que rodean la ciudad medieval, encierran en su interior casas antiguas, calles estrechas y silenciosas, iglesias románicas, museos rebosantes de historia y una imponente catedral.
Zamora, llamada en tiempos de los Romanos, “Ocellum Duri”, fue asentamiento de los Vacceos y también de Cartago. La ciudad fue tomada por Almanzor bajo cuyo dominio se llamó, “Azemur” (olivar silvestre) y también “Samurah” (ciudad de las turquesas). Fue reconquistada a los árabes por Fernando I, quien la reconstruyó y la repobló, donándola a su hija Daña Urraca.

























